La operación de evacuación se inició tras un memorando de entendimiento, aunque persisten tensiones sobre inspecciones nucleares y el control del estratégico estrecho de Ormuz.
Desacuerdos Persisten entre Irán y Estados Unidos a Pesar de la Evacuación en Ormuz
Cortesía de elliberal
La operación de evacuación en el estrecho de Ormuz es coordinada por la Organización Marítima Internacional (OMI), que colabora estrechamente con los países de la región y las principales potencias involucradas para asegurar la integridad de las tripulaciones. El secretario general del organismo, Arsenio Domínguez, confirmó que esta operación se llevará a cabo en cooperación con Irán, Omán, Estados Unidos y el sector marítimo internacional.
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La evacuación se realiza tras la firma de un memorando de entendimiento entre Teherán y Washington, lo que dio lugar a un proceso de negociación destinado a abordar cuestiones críticas, como el programa nuclear iraní y el levantamiento de sanciones económicas.
No obstante, las divergencias entre ambas naciones continúan siendo notorias. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Irán accedió a permitir inspecciones nucleares "plena y completamente" y "al más alto nivel". Además, subrayó que, en virtud de tales concesiones, se acordó mantener abierto el estrecho de Ormuz, evitando así nuevas restricciones al tránsito marítimo.
Sin embargo, las autoridades iraníes contradicen esta narrativa. El portavoz de la Cancillería, Esmail Baqai, desmintió la existencia de un acuerdo que permita inspecciones en las instalaciones nucleares que fueron objeto de ataques en 2025.
"No hemos tenido ninguna reunión con el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica y tampoco prevemos que el organismo inspeccione las instalaciones nucleares iraníes dañadas por la agresión militar estadounidense y sionista", expresó el funcionario, evidenciando el desacuerdo entre las partes.
Paralelamente, Irán ha confirmado la creación de cuatro grupos de trabajo con el fin de profundizar las conversaciones técnicas con Estados Unidos, aunque ha dejado claro que no está dispuesto a ceder en todos los aspectos planteados por Washington. Un punto de tensión adicional es el futuro del estrecho de Ormuz, considerado una de las rutas marítimas más importantes para el transporte de hidrocarburos, a través de la cual circulaba aproximadamente el 20% de las exportaciones globales de petróleo y gas antes del conflicto.
El presidente del Parlamento iraní y uno de los principales negociadores, Mohamad Baqer Qalibaf, emitió una advertencia sobre el futuro del área, afirmando que "la administración del estrecho de Ormuz nunca volverá a ser lo que era antes de la guerra". Este comentario refleja las preocupaciones sobre el control del corredor estratégico.
Finalmente, Irán y Omán han anunciado avances en un esquema de administración conjunta, evaluando los costos asociados a los servicios marítimos que podrían implementarse en esta ruta crucial. La posibilidad de imponer cargos o mecanismos de control adicionales ha suscitado inquietud en Estados Unidos, lo que ha llevado al secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, a responder con firmeza a estas iniciativas.
