Venezuela: Cambio en el Control Estatal del Petróleo y Nuevas Oportunidades de Inversión

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La reforma petrolera en Venezuela elimina la obligación de asociación con PDVSA y flexibiliza las regalías para atraer inversión extranjera.

Es fundamental señalar que esta modificación legislativa se produce tras la captura del dictador Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, en un contexto de creciente acercamiento político y energético hacia Washington.

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La propuesta, impulsada por la jefa del régimen chavista, Delcy Rodríguez, tiene como objetivo revertir los principales pilares de la legislación que fue aprobada a mediados de la década de 2000 durante la administración de Hugo Chávez, cuando el Estado asumió el control absoluto de la industria petrolera y obligó a las empresas privadas a operar únicamente a través de asociaciones mixtas dominadas por PDVSA.

Con la implementación de la nueva normativa, las compañías tendrán la posibilidad de operar en campos petroleros de manera independiente mediante contratos directos con la estatal, lo que elimina la necesidad de mantener un control accionario y permite que perciban directamente los ingresos por la venta de crudo.

Durante el debate en el parlamento, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, defendió la iniciativa al subrayar la necesidad de atraer inversión extranjera para revitalizar el sector.

Rodríguez manifestó: “El petróleo debajo de la tierra no sirve de nada”, al solicitar apoyo para un marco que facilite la reactivación de una industria que ha sido severamente afectada por la falta de inversión y la disminución de la producción. En esta primera votación, ningún legislador se opuso al proyecto, que aún requiere una segunda discusión para su aprobación final.

Adicionalmente, la reforma introduce un régimen de regalías más flexible, permitiendo que el Ejecutivo reduzca estas tasas hasta un 15% desde el 33% vigente para proyectos especiales o de alta complejidad técnica, lo cual representa una concesión crucial para campos maduros o desarrollos que demandan inversiones iniciales significativas.