Receta de Palmeritas Crocantes Sin Amasar para Acompañar el Mate

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Descubre cómo preparar palmeritas doradas y crujientes sin necesidad de amasar, ideales para la merienda.

Si se busca una alternativa dulce, rápida y sin complicaciones, las palmeritas sin amasar se presentan como una opción excepcional. Esta receta casera permite alcanzar un resultado comparable al de una panadería, eliminando la necesidad de manipular la masa o poseer conocimientos avanzados en repostería. Con un proceso sencillo y un esfuerzo mínimo, se pueden elaborar palmeritas doradas, crocantes y de un sabor inigualable.

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El secreto de esta receta radica en la utilización de masa hojaldrada preelaborada o una masa simple que no requiere amasar, lo que optimiza los tiempos de preparación y la convierte en una opción ideal para quienes buscan una elaboración exprés. Por esta razón, las palmeritas sin amasar han ganado popularidad como una de las recetas más solicitadas para la merienda.

Para iniciar el proceso, extiende la masa hojaldrada sobre una superficie limpia. Espolvorea azúcar de manera uniforme sobre toda la superficie y, si lo deseas, añade un toque de ralladura de naranja o canela para enriquecer el sabor.

A continuación, pliega ambos lados largos de la masa hacia el centro, como si cerraras un libro, ejerciendo una leve presión para que el azúcar se adhiera. Repite el proceso de espolvoreado de azúcar y pliegue hasta que los bordes se encuentren en el medio. Deja reposar la masa unos minutos en la heladera para facilitar el corte.

Corta rodajas de aproximadamente un centímetro y coloca las palmeritas en una bandeja para horno previamente enmantecada o cubierta con papel manteca. Hornea en un horno precalentado a 180 °C durante unos 15 a 20 minutos, hasta que estén bien doradas. Es aconsejable darles la vuelta a mitad de cocción para asegurar que queden crocantes por ambos lados.

El resultado final son palmeritas caseras sin necesidad de amasar, ligeras, crocantes y con un sabor irresistible. Son perfectas para acompañar el mate, el café o el , y se conservan adecuadamente por varios días en un recipiente hermético. Esta receta ejemplifica que no es imprescindible amasar ni dedicar horas en la cocina para disfrutar de un platillo delicioso y elaborado en casa.