El impacto de la maternidad en la autoimagen de Daniela Celis

Comentarios

Daniela Celis expone sus vivencias sobre los cambios físicos y emocionales tras ser madre.

Daniela Celis ha demostrado en diversas ocasiones su disposición a abordar de manera honesta los retos asociados a la maternidad, y en esta ocasión, se centró en una cuestión que afecta a muchas mujeres que han experimentado el embarazo.

Ingresá al grupo de Whatsapp de El Frontal y recibí las noticias al instante.

Unirse

Durante su intervención en el programa Patria y Familia (Luzu), Celis dedicó un momento significativo para reflexionar sobre las dificultades personales que ha enfrentado en su estancia en Pinamar, expresando que “mi cuerpo cambió mucho desde que fui mamá y no me siento cómoda con mi cuerpo”.

Con una evidente carga emocional, Celis compartió su experiencia mencionando: “Desde que llegué no me metí nunca al mar, ¿me entendés?” y, visiblemente afectada, relató: “Uno cuando es madre tiene que procesar que tu cuerpo cambió y va a cambiar para siempre. No vuelve a ser el de antes. Hay que amarlo, abrazarlo y adaptarse a ese nuevo cuerpo”.

La presentadora continuó narrando su malestar al afirmar: “Ayer fuimos con Mar a tomar sol y no pude. Mi hermana me decía ‘dale, te saco una foto’, y le respondí: ‘no me la saques, no quiero fotos’. No me siento cómoda, no me gusta. La estoy pasando mal”. A pesar de sus sentimientos, subrayó su esfuerzo por encontrar una forma de sobrellevar esta situación.

La carga emocional de Daniela Celis al separarse de sus hijas por trabajo

Asimismo, Celis manifestó su angustia al dejar a sus hijas para cumplir con sus compromisos laborales, afirmando: “Me llevo mi mochilita atrás de conciencia, de culpa, de carga, de todo. De hacer videollamada todos los días y pensar cómo van a estar después sin las videollamadas”.

La presentadora también resaltó la dificultad que representa para ella estar alejada de sus hijas, indicando: “Me cuesta porque yo nunca estuve tanto tiempo lejos de ellas, ni ellas de mí”.

Finalmente, compartió su lucha interna, explicando: “Estoy laburando, me estoy poniendo cosas para decirme a mí misma ‘estoy fuera de casa por trabajo’, y no me estoy permitiendo ni un día de descanso. Pero son mis fantasmas”. Esta reflexión revela el profundo impacto emocional que la maternidad tiene en su vida diaria.