Nahuel Gallo, gendarme argentino, vivió un largo calvario de 448 días en prisión en Venezuela, donde sufrió graves abusos y violaciones de derechos humanos.
El sufrimiento de Nahuel Gallo: 448 días de detención en Venezuela
Cortesía de minuto1
La desgarradora experiencia del gendarme argentino Nahuel Gallo ha puesto de manifiesto las condiciones inhumanas en las prisiones de Venezuela. Este efectivo de Gendarmería Nacional fue arrestado de manera arbitraria el 8 de diciembre de 2022 al intentar visitar a su esposa e hijo, cruzando la frontera desde Colombia, lo que lo llevó a un calvario de 448 días bajo acusaciones infundadas de terrorismo.
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Durante este prolongado periodo, Gallo estuvo confinado en el penal El Rodeo I, situado en las cercanías de Caracas. Este establecimiento carcelario ha sido categorizado por el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) como un lugar destinado “para detener, torturar y silenciar”, evidenciando así la severidad de las condiciones a las que se ven sometidos los internos.
La situación vivida por Gallo y otros reclusos se caracteriza por la violación sistemática de los derechos humanos, situación que ha sido denunciada por familiares y organizaciones de derechos humanos. La falta de comunicación con el exterior se convierte en un aspecto alarmante de su reclusión.
Incomunicación extrema: Gallo experimentó más de 14 meses (445 días) de aislamiento, sin poder comunicarse con su familia, limitándose a un régimen de visitas de apenas 15 minutos semanales, lo que intensificó su angustia y sufrimiento psicológico.
Deficiencias en atención médica: Las autoridades del penal negaron sistemáticamente el acceso a servicios de salud. Casos críticos se reportaron, incluyendo uno donde un preso político fue agredido en una herida abierta, resultando en un sangrado activo y sin recibir asistencia médica adecuada.
Tortura psicológica: En numerosas ocasiones, al solicitar ayuda médica a gritos durante la noche, los reclusos eran silenciados por los guardias mediante la imposición de “música a todo volumen”, lo que demuestra la brutalidad del sistema penitenciario y la falta de consideración hacia la salud y bienestar de los detenidos.
