El Impactante Caso de Arne Johnson y su Defensa por Posesión Demoníaca

Un joven de 19 años, Arne Johnson, fue acusado de asesinar a su vecino y alegó una insólita defensa de posesión demoníaca en un tribunal estadounidense.

En la jornada del 16 de febrero de 1981, la apacible localidad de Brookfield, situada en el estado de Connecticut, se vio sacudida por un crimen atroce que sobrecogió a sus habitantes. Un joven de apenas 19 años, Arne Cheyenne Johnson, fue señalado como el responsable de asesinar a puñaladas a su vecino, un hombre de 40 años, ante la presencia de varios testigos que atestiguaron el horrendo suceso.

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Sin embargo, la notoriedad de este homicidio trasciende la brutalidad del acto en sí, ya que la defensa presentada por el acusado resultó ser extraordinariamente singular. Johnson argumentó que no había sido el autor del crimen, sino que había estado bajo el control de una entidad demoníaca que lo había poseído durante el ataque. Este hecho marcó un precedente en el ámbito judicial, dado que por primera vez se intentaba demostrar en un tribunal que el diablo había forzado a cometer el crimen.

Un Asesinato Impactante

A mediados de la década de 1980, Arne Johnson se estableció en el hogar de su novia, Debbie Glatzel, y logró forjar lazos significativos con su familia, especialmente con su hermano menor, David, un niño de 11 años que había estado experimentando episodios inusuales, tales como convulsiones y comportamientos agresivos inexplicables.

El 16 de febrero, Johnson decidió no asistir a su trabajo alegando malestar y se encontró con su novia en la perrera donde ella laboraba, junto a su hermana Wanda y Mary, una prima de nueve años. Alan Bono, propietario del establecimiento y empleador de Debbie, invitó al grupo a compartir un almuerzo en un bar cercano, donde Johnson consumió una cantidad excesiva de bebidas alcohólicas. Al regresar a la perrera, Bono se mostró agresivo y tomó a la niña de un brazo, lo que generó un clima de tensión entre él y Johnson.

Durante este altercado, Arne exigió a Bono que soltara a la menor. Según el testimonio de Wanda ante las autoridades, Mary logró escapar hacia el vehículo mientras Debbie intentaba mediar y apaciguar el conflicto. No obstante, la situación escaló rápidamente: Johnson desenfundó una navaja de aproximadamente 13 centímetros de longitud y apuñaló a Bono en repetidas ocasiones.

Las lesiones sufridas por el dueño de la perrera fueron múltiples, afectando gravemente su pecho y abdomen, siendo cinco de estas heridas las más críticas. Fue trasladado de emergencia a un hospital cercano, donde falleció varias horas después del ataque.

Arne Johnson fue arrestado a unos tres kilómetros del lugar del incidente, mientras la víctima aún recibía atención médica. En ese momento, el joven declaró a un oficial de policía que no había tenido intención de lastimar a nadie y que no recordaba los hechos ocurridos.