La detención de un niño de 5 años por parte de ICE en EE. UU. ha suscitado críticas sobre la política migratoria del gobierno estadounidense.
Detención de menor en EE. UU. genera controversia por uso como 'carnada'
Cortesía de minuto1
En un incidente que ha provocado una intensa reacción pública, agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) detuvieron a un niño de solo cinco años al momento de salir de su escuela preescolar en Minneapolis, utilizando al menor como una aparente estrategia de captura para acceder a su padre, un inmigrante ecuatoriano indocumentado.
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Este operativo policial se llevó a cabo en Minnesota y fue objeto de críticas por parte de las autoridades educativas de la región. El menor, identificado como Liam Ramos, se encontraba en compañía de su padre, Adrian Alexander Conejo Arias, al ser interceptados por agentes de ICE en el umbral de su hogar, lo que ha generado un fuerte debate sobre la legalidad y moralidad de tales acciones.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS), en un intento de justificar la intervención, declaró que “ICE no tenía como objetivo a un niño”. Sin embargo, el niño permanece en un centro de detención en Texas, situación que ha sido calificada como injustificable por diversos sectores de la sociedad.
Según el DHS, el 20 de enero, ICE llevó a cabo una operación selectiva para arrestar a Conejo Arias, quien había sido liberado previamente en el país por la administración Biden, lo que plantea interrogantes sobre la coherencia de las políticas migratorias vigentes.
La superintendente de las Escuelas Públicas de Columbia Heights, Zena Stenvik, expresó su inquietud durante una conferencia de prensa, cuestionando “¿por qué detienen a un niño de 5 años?” y subrayando que no debería clasificarse a un menor como criminal violento.
Imágenes difundidas por el distrito escolar muestran a Liam, que llevaba un gorro de invierno con forma de conejo, inmóvil en la calle mientras un agente armado lo sostenía de su mochila. Marc Prokosch, abogado de la familia, confirmó que tanto el niño como su padre están actualmente en un centro de detención en Texas, donde las condiciones de su reclusión han generado un clima de preocupación entre los defensores de derechos humanos.
