Protestas en Irán: Aumento de tensiones sociales y advertencias gubernamentales

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Las manifestaciones en Irán, impulsadas por la crisis económica, se intensifican con advertencias del gobierno ante posibles desbordes.

El sistema judicial de Irán ha emitido un contundente aviso respecto a que procederá con determinación ante las protestas que surgen en respuesta al incremento desmedido de los precios, las cuales han sido catalizadas por la aguda hiperinflación que afecta al país. Las manifestaciones comenzaron el pasado domingo en el principal mercado de teléfonos móviles de Teherán y, en un breve lapso, se han extendido a diversos sectores comerciales, sindicatos y universidades locales, alcanzando su cuarto día de actividad continua.

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Mohammad Movahedi-Azad, fiscal general de la República Islámica, ha manifestado que “las manifestaciones pacíficas para defender los medios de subsistencia son comprensibles”. No obstante, enfatizó que cualquier intento de utilizar estas demandas económicas como pretexto para generar inseguridad o provocar la destrucción de bienes públicos, así como llevar a cabo planes foráneos, será objeto de acciones legales que serán tanto proporcionadas como enérgicas, según lo reportado por los medios estatales.

En medio de esta creciente agitación, las autoridades han denunciado un ataque contra un edificio gubernamental en la parte sur del país. Hamed Ostovar, máxima autoridad judicial de la localidad de Fassa, ha informado que la entrada del edificio gubernamental fue afectada por un grupo de individuos, aunque no se han proporcionado detalles sobre el contexto ni se ha establecido una conexión directa con las protestas actuales.

El movimiento de protesta se inició con el cierre de una considerable cantidad de comercios el lunes y rápidamente se expandió el martes a al menos diez universidades en Teherán, así como a varias ciudades del país, según informaron las agencias Irna e Ilna. A esta ola de protestas se han sumado diversos sindicatos, incluyendo a docentes, camioneros y choferes, así como organizaciones de los tradicionales bazares, destacándose los del oro y el hierro, junto a universidades en provincias como Kurdistán y Jorasán. En la Universidad de Isfahán, los estudiantes emitieron un comunicado de fuerte contenido político, en el que aseveraron que “la Revolución Islámica de 1979 fue un error histórico” y que la institución no permanecerá en silencio.

En respuesta al temor por un potencial levantamiento en un clima de tensiones regionales con Israel y Estados Unidos, el gobierno ha decidido cerrar temporalmente tres universidades de gran importancia en Teherán —Sharif, Beheshti y Allameh Tabatabaei—, implementando clases a través de plataformas virtuales.

Simultáneamente, el servicio de inteligencia exterior israelí, Mossad, ha difundido un mensaje a través de la red social X, en el cual instó a los manifestantes iraníes a intensificar sus movilizaciones, afirmando: “Estamos con ustedes”, un gesto que Teherán suele interpretar como evidencia de interferencia externa.