El Teatro como Espacio de Conexión Colectiva: Las Beatrices Regresan al Escenario

Las Beatrices presentan una obra innovadora que transforma la soledad en una experiencia compartida en el Teatro del Bicentenario.

El teatro se manifiesta como un auténtico refugio emocional, y para el grupo Las Beatrices, el escenario se erige como un verdadero salvavidas. En este contexto, el próximo viernes 3 de abril, a las 21:30, la Sala Auditorium del Teatro del Bicentenario abrirá sus puertas para acoger una de las propuestas más singulares e intrigantes de la cartelera cultural sanjuanina.

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Tras un periodo de ausencia, el trío conformado por los talentosos Ceci Nievas, Rodrigo Salas y Paula Martín regresa a la escena teatral con una obra que navega por los géneros de la comedia, la performance y el juego inmersivo.

La premisa de esta nueva entrega es tan profundamente humana como hilarante. En esta ficción, que presenta altas dosis de realidad, Las Beatrices han decidido que ha llegado el momento de dejar de postergar. Después de haber transitado por los oscuros túneles de la separación, la soledad y la muerte, las protagonistas apuestan todo a un espectáculo que, confían, les permitirá liberarse de sus propias sombras.

Como bien señala el grupo, esta función es el resultado de una búsqueda que combina la nostalgia con la esperanza: “Quizá sea la utopía de volver a los orígenes, quizá el deseo de hacerlo juntas o tal vez simplemente un sueño”. Esta vulnerabilidad, camuflada bajo el humor, establece una conexión inmediata con el espectador.

Uno de los aspectos más innovadores de esta producción es la integración de la tecnología como recurso dramático. La encargada de orquestar este caos organizado es “Alexa”, un dispositivo que actúa como moderador escénico. A través de este sistema, los espectadores reciben consignas, participan activamente en la dinámica y se sumergen en la narrativa de forma interactiva. Esta complicidad se convierte en el motor que convierte cada función en una experiencia irrepetible.

Para Ceci Nievas, una de las creativas y brillantes mentes detrás de este proyecto, la clave radica en la horizontalidad de la propuesta. "Para mí es una obra que invita al público a sentirse parte. Es una obra donde el público puede estar sentado, pero a la vez jugando", explicó Ceci. Sin embargo, no todo es risa superficial.

Nievas enfatizó que, bajo la apariencia lúdica, late un corazón colmado de sentimientos: "La obra no deja de ser profunda y totalmente existencial. Nos toca en ese lugar sensible. Hay una mirada sensible de la muerte y el sentirse acompañado", expresó la artista.