El conductor Mariano Iúdica ofrece su versión tras controversia por su comportamiento durante una entrevista con Matías Bottero que generó críticas en redes sociales.
Mariano Iúdica se pronuncia sobre su incidente con Matías Bottero en entrevista
Cortesía de exitoina
Mariano Iúdica se ha convertido en el epicentro de la controversia en las plataformas digitales y medios de comunicación, tras un incidente desafortunado ocurrido durante una entrevista en el programa de YouTube Entre dos suculentas, conducido por Matías Bottero.
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En una conversación telefónica con Pamela David en Desayuno Americano (América TV), el conductor de Polémica en el Bar (América TV) abordó las razones detrás de su reacción violenta ante las provocativas preguntas que son características del estilo de Bottero.
El momento crítico se produjo cuando el entrevistador se acercó al entrevistado para observar sus dientes, instante en el cual Iúdica decidió escupirle en la cara. Ante esta inesperada acción, Bottero optó por alejarse sin ofrecer una reacción inmediata, solicitando un pañuelo para limpiar el escupitajo.
Bottero, en un tono reflexivo, comentó: "Servilleta, Pulga. No lo puedo creer. Al gordo Zach Galifianakis lo escupió Brad Pitt; a mí, Mariano Iúdica". Esta afirmación aludía a un episodio similar del programa Between Two Ferns, donde Brad Pitt escupió a Zach Galifianakis.
Las reacciones en redes sociales fueron vehementes, lo que llevó a Iúdica a justificar su comportamiento ante las críticas. "Sabía a dónde iba, sabía a dónde estaba yendo, lo tenía claro", comenzó a explicar, refiriéndose a la presión que sintió por parte de su hijo menor, quien le había desafiado a participar en el programa.
El conductor añadió que su hijo Salvador le había admonestado sobre la naturaleza del programa y que no debía tomarse las cosas tan a pecho, ya que el formato se basa en un humor negro característico. Iúdica admitió haber experimentado un sentimiento de incomodidad, describiendo la situación como "estar con pendejos en una juntada", reconociendo que su presencia no era la adecuada en ese contexto.
Finalmente, Iúdica reflexionó sobre el hecho de que el humor negro había sido una herramienta de sanación en su vida, aunque reconoció que se había sobrepasado un límite. "Cuando escuché la palabra 'hijo adoptado', ahí se me nubló todo, entré en otra dinámica". Su declaración pone de manifiesto la complejidad de la interacción y las emociones que surgen en tales circunstancias.
