Bad Bunny, tras un exitoso inicio de 2026, disfruta de su mansión en Hollywood, un espacio de lujo y confort diseñado para el esparcimiento y la creatividad.
Descubre la lujosa mansión de Bad Bunny en Hollywood: un refugio exclusivo
Cortesía de minuto1
El año 2026 ha comenzado de manera excepcional para Bad Bunny. Después de recibir el prestigioso Grammy por Álbum del Año y ser seleccionado como la figura principal del Halftime Show del Super Bowl LX, el destacado artista puertorriqueño ha optado por un merecido descanso en su majestuosa residencia en Hollywood.
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Esta propiedad, situada en una de las áreas más exclusivas de California, está valorada en 8.8 millones de dólares. Con un diseño que abarca 680 metros cuadrados, la mansión cuenta con 8 habitaciones y 7 baños, ofreciendo una combinación perfecta de lujo, confort y espacios ideados tanto para la tranquilidad personal como para el esparcimiento social.
Diseñada para quienes disfrutan de la compañía, la residencia dispone de una piscina que ofrece vistas inigualables de la ciudad, ideal para celebraciones al atardecer, así como una mesa de billar y una amplia cocina que invita a la creación culinaria en grupo. Cada rincón parece concebido para fomentar la convivencia y la celebración.
El espacio también incluye áreas dedicadas al relajo absoluto: una bañera con una vista panorámica perfecta para desconectar, camastros que permiten disfrutar del sol californiano y una sala de cine privada, donde el artista puede disfrutar de películas o proyectar sus propios videoclips. El espíritu latino se manifiesta con un área de asado, ideal para esos domingos que son innegociables.
A pesar de los rumores que lo relacionan sentimentalmente con Gabriela Berlingeri, la realidad es que el músico reside solo en esta vivienda, la cual simboliza su éxito, confort y estilo personal.
Más allá de su opulencia y comodidades, la mansión se erige como un espacio creativo donde el artista tiene la oportunidad de componer, explorar nuevas producciones y planificar sus futuros proyectos, lejos de la vorágine mediática. En este delicado equilibrio entre la intimidad y la celebración, Bad Bunny ha hallado el entorno ideal para recargar energías tras un año que lo posicionó nuevamente en la cúspide de la industria musical.
