Brian Sarmiento asume rol de consejero en la nueva edición de Gran Hermano

El exjugador de fútbol Brian Sarmiento se convierte en celestino durante su debut en Gran Hermano, fomentando un romance entre participantes.

El regreso del reality show Gran Hermano a la señal de Telefe ha sido marcado por el lanzamiento de una edición especial denominada “Generación Dorada”, que desde su inauguración ha evidenciado un ambiente propicio para la interacción social. Entre los 18 concursantes que accedieron a la casa, destaca Brian Sarmiento, quien ha sabido transitar de su trayectoria como futbolista a un papel de consejero amoroso en esta nueva temporada.

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Apenas establecidos en los alojamientos, que conservan la tradicional segmentación entre hombres y mujeres, se comenzó a gestar uno de los primeros coqueteos de la edición. Juanicar, un actor vinculado a la producción cinematográfica La Sociedad de la Nieve, manifestó su interés por Lolo Poggio, quien es hermana de Julieta Poggio. Sarmiento, atento y perspicaz, no dudó en intervenir para favorecer el acercamiento entre ambos.

¿Lolo quién es?”, inquirió con cierto humor el exfutbolista. Al recibir la aclaración de que se referían a “la chica rubia”, Juanicar especificó: “La que tiene el corsé. La que estaba al lado mío y tú y yo”. En un ambiente distendido, Sarmiento, con un tono de complicidad, le preguntó: “¿Cómo la fichaste, Wanchus?”. El actor, con cautela, respondió: “Yo no me iba a regalar. Recién llegamos hoy, bolu...”.

Lejos de permitir que la oportunidad se desvaneciera, Brian tomó la iniciativa y le proporcionó un guion a seguir: “Decile: ‘Che, Lolo, te dejaste las cosas allá y te doy esto para...’”. Mientras un participante bromeaba sobre un hipotético “Si me das un beso”, Sarmiento enfatizaba: “Ese es el primer paso. Dale, dale, tocá la puerta, porque están las chicas, ¿eh? Decí ‘permiso’”.

La interacción en la habitación femenina se desarrolló de manera distendida y amena. “Permiso”, anunciaron al ingresar. “¿Lolo?”, interrogaron. “Yo. Thank you (gracias)”, respondió ella. La conversación fluyó entre risas y cierta atmósfera de tensión. En un momento, una de las participantes preguntó sin rodeos: “¿A vos te gustan las mujeres?”. Juanicar, sorprendido, contestó: “Qué directa que sos, Dani”. Cuando Lolo sugirió: “Si querés dormir acá...”, él se apresuró a aclarar: “No, no, me gustan las dos cosas, pero me da igual. No, no, está... gracias”.

Al regresar con los hombres, la situación fue analizada con la meticulosidad de una jugada estratégica. “Ey, perro, no te abandona”, comentaron. Sarmiento, con gran atención, buscaba detalles sobre cada interacción, asumiendo un papel protagónico que podría influir en la dinámica de la casa y fomentar conexiones entre los participantes.