Mirtha Legrand: 99 años de una ícono de la televisión argentina

La celebrada figura de Mirtha Legrand alcanza 99 años, marcados por su legado en la televisión argentina.

En esta jornada del 23 de febrero, la nación argentina conmemora el cumpleaños 99 de Mirtha Legrand, una personalidad que ha perdurado más allá de las pantallas, convirtiéndose en un símbolo de la historia cultural del país. Con casi seis décadas al mando de sus emblemáticos almuerzos, esta diva continua asombrando por su lucidez y una trayectoria que integra el glamour de la época dorada del cine con los complejos desafíos políticos de la televisión contemporánea.

Originaria de Villa Cañás, en la provincia de Santa Fe, Mirtha Legrand, cuyo nombre de nacimiento es Rosa María Juana Martínez Suárez, nunca olvida sus humildes comienzos. Durante un programa emitido en el año 2020, compartió un dato sorprendente: “Siempre odié el nombre Mirtha”. Esta revelación indica que su identidad artística fue el resultado del destino; su representante, Ricardo Cherebelo, eligió el apellido Legrand y los nombres de ella y de su hermana Goldie se definieron por medio de un lanzamiento de moneda.

“Para ponernos el nombre a cada una revoleamos una moneda, y así se definió quién era cada cual”, rememoró sobre aquel inicio junto a su gemela, con quien comenzó a estudiar piano, zapateo americano y castañuelas, estableciendo así las bases de su carrera futura.

Su ascenso en el mundo del espectáculo fue nada menos que meteórico. Tras debutar como extra bajo el seudónimo de Rosita Luque, alcanzó la fama a la temprana edad de 14 años con la producción Los Martes Orquídeas. Posteriormente, entabló una relación con el director Daniel Tinayre, quien se convertiría en su esposo durante 50 años y en el arquitecto de su consolidación como una estrella en el ámbito dramático.

La trayectoria de Legrand ha estado marcada por desafíos significativos. En 1952, después de un conflicto entre su esposo y la actriz Fanny Navarro, la pareja fue víctima de la censura impuesta por el peronismo. “Caímos en una lista negra”, evocó Mirtha, aludiendo a la necesidad de establecer su residencia en España temporalmente.

No obstante, el acontecimiento que transformaría la televisión argentina tuvo lugar el 3 de junio de 1968, cuando hizo su debut con los almuerzos en Canal 9. Mirtha recuerda con claridad el primer menú que ofreció y el gesto protector de Tinayre: “El mozo me sirvió pata, y Daniel dijo: ‘No, no, sírvale pechuga, que a ella le gusta la pechuga’. Desde ese instante, se sintió en casa, creando un ambiente de confort en su programa que se convertiría en un fenómeno de audiencia.

A pesar de las exigencias iniciales cuando Alejandro Romay le comunicó un rating de 12 puntos, el programa se consolidó como un éxito inquebrantable que atravesó períodos de censura durante la década de 1970 y dificultades durante el gobierno de Alfonsín, regresando a la televisión nacional en 1989.