Camila Peralta y Erika De Satutu Riestra comentan la complejidad de la nueva entrega de la serie en exclusiva para minutouno.com.
Nueva temporada de "En el Barro" en Netflix: un análisis profundo
Cortesía de minuto1
La reciente incorporación de la segunda temporada de "En el Barro" al catálogo de Netflix no representa meramente un nuevo lanzamiento en la plataforma; se erige como un testimonio de la persistencia de la narrativa penitenciaria concebida por Sebastián Ortega, que aún revela dimensiones inexploradas y de profundo sufrimiento. Esta nueva entrega se adentra en un entorno notablemente más violento, donde las paredes de La Quebrada parecen constriñendo a las reclusas con una intensidad renovada. No obstante, en medio de esta adversidad, se manifiesta una búsqueda intencionada de empatía, invitando al espectador a trascender el uniforme y el número, para descubrir la humanidad que persiste en los rincones más oscuros.
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La estructura narrativa de esta temporada se asemeja a un organismo dinámico que evoluciona constantemente. El retorno de personajes icónicos, junto a la introducción de nuevas figuras que llegan para desafiar el poder y el espacio, establece un ecosistema de tensiones incesantes. Sin embargo, lo que realmente distingue a esta entrega es su habilidad para equilibrar la violencia sistémica con relatos de amor y sufrimiento que resuenan profundamente. La trama trasciende el simple hecho de la supervivencia en un entorno hostil, explorando cómo se reconstruyen los lazos afectivos en un contexto donde la libertad se convierte en un concepto distante. La narrativa se permite momentos de una ternura casi insoportable, evidenciando que incluso en el barro más denso, puede germinar una forma distinta de lealtad, especialmente con el regreso de Gladys a La Quebrada.
Para descifrar los complejos hilos de esta narrativa, Camila Peralta y Erika de Satutu Riestra, quienes interpretan a Solita y Olga respectivamente, concedieron una entrevista exclusiva a minutouno.com. Ambas actrices han logrado construir interpretaciones que trascienden el guion, aportando una vulnerabilidad esencial para el éxito de la serie. Durante nuestra conversación, reflexionaron sobre el reto de encarnar a mujeres que deben reinventarse a diario para no ser consumidas por el sistema, y cómo esta segunda temporada exigió un compromiso emocional que resulta ser mucho más físico y desgarrador.
Peralta y Riestra coinciden en que la serie tiene como principal objetivo dignificar las historias de estas mujeres. A través de Solita y Olga, se reflejan las contradicciones de quienes aman y sufren bajo una vigilancia constante, convirtiendo sus actuaciones en el núcleo vibrante de una temporada que no ofrece respiro y que, paradójicamente, proporciona un refugio a través de la sororidad.
Entrevista en profundidad con Camila Peralta y Erika de Satutu Riestra
En una entrevista exhaustiva con minutouno.com, las actrices demostraron que su amistad de "embarradas" se extiende más allá de la pantalla, reflejando un vínculo auténtico que enriquece sus interpretaciones y la experiencia de la serie.
