Receta de pizza en forma de corazón para San Valentín: fácil y romántica

Descubre cómo preparar una deliciosa pizza en forma de corazón para San Valentín, ideal para sorprender con un toque especial.

Durante la celebración de San Valentín, los gestos significativos suelen tener un peso mayor que los planes elaborados. La preparación de un platillo casero, sencillo y con un detalle especial puede transformarse en una experiencia memorable, exenta de complicaciones y recetas complejas. Esta pizza con forma de corazón es un claro ejemplo de que, utilizando ingredientes clásicos y un toque de creatividad, se puede obtener un plato tanto delicioso como romántico.

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Este platillo, que resulta fácil de elaborar y no requiere de moldes ni técnicas sofisticadas, combina una masa casera crujiente con una presentación que cautiva a primera vista. Perfecta para compartir el 14 de febrero, esta receta permite improvisar una cena especial o sorprender a un ser querido sin necesidad de pasar horas en la cocina. Se ha diseñado para disfrutar tanto del proceso de elaboración como del disfrute del resultado final.

Para la preparación de esta pizza se requieren los siguientes ingredientes (para una pizza de tamaño grande):

250 g de harina común (000 o 0000)

1 cucharadita de azúcar

1 sobre de levadura seca (10 g)

2 cucharadas de aceite de oliva (o aceite común)

150 ml de agua tibia

El procedimiento para su elaboración es el siguiente: en un bol, combinar la harina, la sal y el azúcar. Disolver la levadura en el agua tibia y dejar reposar durante 5 minutos.

Incorporar el líquido a la mezcla de harina junto con el aceite. Mezclar hasta obtener una masa suave. No es necesario amasar excesivamente; 5 minutos serán suficientes. Cubrir el bol y dejar levar la masa entre 30 y 40 minutos, hasta que haya duplicado su tamaño.

Consejo para una base más crujiente: si se desea una textura más firme, extender la masa de manera fina y precocinarla durante 5 minutos antes de añadir la salsa.

Para dar forma de corazón sin utilizar moldes, colocar la masa sobre una bandeja engrasada o forrada con papel manteca. Estirarla con las manos formando un círculo. En la parte superior, marcar una pequeña hendidura hacia adentro (la parte superior del corazón). Afinar la parte inferior para formar una punta. Ajustar los bordes con los dedos hasta conseguir la forma deseada. No es necesario que sea perfecta; lo artesanal añade un encanto especial.

Se necesitarán también los siguientes componentes para la cobertura: salsa de tomate (cantidad necesaria), salame o cantimpalo cortado en forma de corazones, morrón rojo en cubitos pequeños, orégano y pimienta al gusto. Para cortar los corazones de salame, se puede utilizar un cuchillo pequeño o un cortante de galletas.

Cubrir la masa con una capa fina de salsa de tomate. Agregar la mozzarella, distribuir los corazones de salame y los cubitos de morrón rojo. Espolvorear con orégano al gusto. Hornear a temperatura alta (220 °C) durante 12 a 15 minutos, hasta que la base esté dorada y el queso se encuentre bien derretido. Finalizar con un chorrito de aceite de oliva al salir del horno.

Servir la pizza sobre papel tipo diario o en una tabla rústica para una presentación más elegante y acompañarla con una bebida refrescante o una copa de vino. Esta pizza en forma de corazón representa mucho más que una simple receta; constituye una oportunidad perfecta para detenerse, compartir y celebrar lo sencillo. Porque, al final del día, no se trata de lograr la perfección, sino de poner intención, cariño y un toque personal que se refleje en cada bocado.