El Charco enfrenta daños por la creciente del Río Dulce tras intensas lluvias

La creciente del Río Dulce ha afectado viviendas y caminos en El Charco y áreas adyacentes.

Las recientes y excepcionales precipitaciones que han impactado la Región Norte han dado lugar a una notable crecida del Río Dulce, cuyos efectos se han sentido con particular intensidad en la localidad de El Charco, situada en el departamento Jiménez. Este incremento en el caudal ha provocado que el agua alcance los patios de diversas viviendas a lo largo de la Ruta Provincial 93, generando una creciente inquietud entre los habitantes de la zona.

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La problemática no se limita a El Charco, ya que múltiples localidades, tales como Boca del Tigre, El Churqui, Casilla del Medio, Toro Pozo, Bagual, Pacará y Tres Cruces, entre otras, también se ven afectadas. Los residentes han expresado su preocupación respecto al avance del agua y a los daños causados por la erosión en las vías de comunicación, las cuales son vitales para la conectividad de la población.

Particularmente alarmante es la situación de la Escuela Primaria Juan Isidro Peralta N° 452, ubicada en Casilla del Medio, que se encuentra en riesgo de derrumbe debido a las grietas en su infraestructura y al hundimiento del piso en una de sus aulas. Esta situación representa un inminente peligro tanto para los alumnos como para los docentes que allí laboran.

Los vecinos han calificado de desmesurada la erosión que afecta las rutas y caminos, y han solicitado de manera urgente la intervención de las autoridades competentes para mitigar los daños y asegurar la seguridad de los residentes. La situación demanda una respuesta coordinada que contemple acciones preventivas y de reparación.

Asimismo, se ha observado que la falta de medidas adecuadas en la infraestructura vial podría agravar la situación, afectando aún más la calidad de vida de los habitantes de la región. Las autoridades locales han sido instadas a evaluar la posibilidad de implementar soluciones a largo plazo que prevengan futuras crisis similares.

En este contexto, es fundamental que la comunidad y las autoridades trabajen en conjunto para abordar los desafíos que plantea la creciente del Río Dulce. La protección de la población y de sus bienes se convierte en una prioridad ineludible ante la adversidad climática que se presenta en la actualidad.