El presidente de Boca Juniors destacó la reciente victoria ante River Plate y recordó los últimos enfrentamientos entre ambos equipos en una breve aparición mediática.
Riquelme celebra el triunfo de Boca Juniors sobre River Plate en el Superclásico
Cortesía de elliberal
El presidente de Boca Juniors, Juan Román Riquelme, efectuó una declaración fugaz al abandonar el estadio Monumental, momento en el cual se dirigía hacia el micro que transporta al plantel. En este breve contacto con los medios, hizo referencia a una de las jugadas más controvertidas del encuentro, afirmando con convicción: "Fue penal, vamos".
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Este momento fue captado por las cámaras de televisión y rápidamente se difundió a través de redes sociales, en el contexto de los celebraciones del plantel, que se encuentra bajo la dirección de Claudio Úbeda, quien logró una victoria significativa ante su eterno rival, River Plate.
Las declaraciones de Riquelme hicieron eco de los antecedentes recientes entre estos dos equipos históricos del fútbol argentino. El 9 de noviembre de 2025, Boca Juniors ya había triunfado sobre River Plate con un contundente 2-0 en La Bombonera, un encuentro que ahora se suma a este nuevo capítulo de su rivalidad.
A pesar de que no es habitual que el presidente xeneize realice comentarios inmediatos tras los partidos, esta no es la primera ocasión en la que ha dejado declaraciones memorables en contextos similares. En diferentes oportunidades, Riquelme ha sido escuchado ofreciendo su opinión de manera espontánea tras encuentros decisivos.
Más allá de la celebración por el triunfo, el historial reciente en clásicos continúa siendo un tema de análisis y discusión. Desde la asunción de Riquelme como dirigente, Boca Juniors ha mostrado un rendimiento irregular frente a otros clubes de gran relevancia del fútbol argentino, lo que ha generado preocupación entre los aficionados por la efectividad en el número de victorias.
En consecuencia, la victoria reciente no solo refuerza la posición de Boca en el ámbito local, sino que también plantea interrogantes sobre la consistencia del equipo en futuras competiciones. La dualidad entre el éxito en el Superclásico y la irregularidad en otros encuentros es un fenómeno que merece atención.
