El primer ministro israelí y el secretario de Estado de EE. UU. analizan la crisis en Irán en medio de protestas masivas.
Netanyahu y Rubio discuten intervención militar de EE. UU. en Irán
Cortesía de diariopanorama
En un escenario caracterizado por una intensa tensión geopolítica en el Medio Oriente, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, mantuvo una conversación telefónica el pasado sábado con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en la cual abordaron la posibilidad de una intervención militar estadounidense en Irán, según informaron fuentes israelíes que estuvieron presentes durante el diálogo, y que fueron citadas por la agencia Reuters.
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Este intercambio se produjo en un contexto en el que Irán enfrenta una ola de protestas sin precedentes en años, con miles de ciudadanos desafiando al régimen teocrático en las calles. A su vez, Washington ha incrementado la severidad de sus advertencias. En este marco, el recuerdo de la guerra de 12 días que tuvo lugar en junio entre Israel e Irán, en la que Estados Unidos participó mediante ataques aéreos, resuena en la región.
Recientemente, el presidente Donald Trump ha endurecido su retórica y ha dejado abierta la posibilidad de una acción directa, afirmando que “Estados Unidos está listo para ayudar”, mientras advierte a los líderes iraníes sobre las consecuencias del uso de la fuerza para suprimir las manifestaciones. De acuerdo con reportes de New York Times y Wall Street Journal, se ha informado que funcionarios estadounidenses presentaron varias opciones militares al presidente, aunque hasta el momento no se ha tomado una decisión definitiva.
Las manifestaciones se han intensificado durante la noche del sábado y las primeras horas del domingo en Teherán y Mashhad, la segunda ciudad más grande de Irán, en el marco de un movimiento nacional que ha superado las dos semanas. Activistas han reportado que al menos 116 personas han perdido la vida en incidentes de violencia relacionados con las protestas, mientras que más de 2.600 individuos han sido detenidos.
El régimen iraní ha respondido a esta situación con un apagón informativo casi total, que incluye la caída de internet, la interrupción de líneas telefónicas internacionales y severas restricciones a la prensa extranjera. Desde el exterior, organizaciones de derechos humanos han advertido que esta estrategia de aislamiento podría fortalecer a los sectores más radicales del aparato de seguridad y facilitar una represión aún más brutal.
Trump ha reiterado su apoyo a los manifestantes. A través de un mensaje en redes sociales, declaró que “Irán está mirando a la LIBERTAD, quizás como nunca antes” y enfatizó que Estados Unidos se encuentra “listo para ayudar”. El Departamento de Estado fue más explícito: “No jueguen con el presidente Trump. Cuando dice que hará algo, lo dice en serio”. En redes sociales, se han difundido videos —presuntamente enviados a través de conexiones satelitales como Starlink— que muestran escenas de tensión en diversas localidades del país, incluyendo el barrio de Punak, al norte de Teherán.
