Las manifestaciones en Irán aumentan la presión sobre el gobierno, mientras la comunidad internacional observa con preocupación.
Protestas masivas en Irán ponen en jaque al régimen teocrático
Cortesía de diariopanorama
Los ciudadanos iraníes han vuelto a manifestarse en diversas ciudades este viernes, constituyendo el mayor levantamiento social contra la República Islámica en más de tres años. Esta movilización se produce a pesar de la implementación de un apagón de internet por parte de las autoridades, en un intento por frenar la represión que hasta la fecha ha dejado un saldo trágico de decenas de fallecidos.
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Los manifestantes exigen el derrocamiento del sistema teocrático chiita, coreando consignas como “muerte al dictador” y realizando actos simbólicos de quema de imágenes del líder supremo. Desde hace casi dos semanas, estas movilizaciones, inicialmente impulsadas por el descontento ante la creciente crisis económica, han intensificado la tensión en el país.
En el barrio de Sadatabad, ubicado en Teherán, los participantes en la protesta marcharon percutiendo cacerolas y expresando su descontento con lemas como “muerte a Jamenei”, en referencia al ayatolá Alí Jamenei. Los conductores de vehículos también se unieron al clamor, tocando las bocinas en señal de apoyo, según los registros audiovisuales que han circulado en las redes sociales.
El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Khamenei, ha declarado que el país “no cederá” ante la creciente ola de manifestaciones, lo que representa un desafío significativo para la República Islámica, que ha estado en el poder desde 1979.
Imágenes difundidas en plataformas digitales han mostrado concentraciones similares en otras áreas de la capital iraní. Además, canales en lengua farsi situados fuera de Irán han compartido grabaciones de protestas en ciudades como Mashhad y Tabriz, así como en la sagrada ciudad de Qom, al sur de Teherán.
Las manifestaciones del viernes se suceden a las organizadas un día antes, las cuales han sido catalogadas como las más masivas desde los eventos ocurridos en 2022, tras el fallecimiento de Mahsa Amini, quien fue detenida por presuntamente infringir el código de vestimenta. En esta ocasión, se han reportado disturbios severos en numerosas calles, con incendios y violencia por parte de las fuerzas del orden.
Los ciudadanos han salido a protestar a pesar del corte generalizado de los servicios de internet en el país, el cual, según la organización Netblocks, ya se ha prolongado por 24 horas y ha generado inquietud entre los opositores en el exilio. “La República Islámica puede intentar transformar esta noche en una masacre, bajo la cobertura del apagón total de comunicaciones”, advirtió la abogada iraní y premio Nobel de la paz en 2003, Shirin Ebadi. La ONG Iran Human Rights, con sede en Noruega, ha informado que “al menos 51 manifestantes”, entre ellos nueve menores, han perdido la vida debido a la represión “en los primeros 13 días de una nueva ola de protestas”, además de reportar cientos de heridos.
