Fuerzas estadounidenses interceptan buque petrolero ruso en el Atlántico

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La intercepción de un buque petrolero ruso por Estados Unidos intensifica la tensión internacional en el ámbito marítimo.

En un episodio de alta tensión internacional, las fuerzas de Estados Unidos han logrado la incautación de un buque petrolero de origen ruso que intentaba eludir el bloqueo a Venezuela. Este buque, que había suscitado el interés de la armada rusa, fue objeto de una operación que se extendió por más de dos semanas a través del Océano Atlántico.

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La intercepción se llevó a cabo en el Atlántico Norte, tras un seguimiento meticuloso por parte del USCGC Munro. Las autoridades estadounidenses justificaron esta acción como una respuesta a las violaciones a las sanciones impuestas por el gobierno norteamericano, en cumplimiento de una orden judicial de un tribunal federal.

De acuerdo con los funcionarios norteamericanos, “esta incautación respalda la Proclamación del presidente Donald Trump contra los buques sancionados que amenazan la seguridad y la estabilidad del hemisferio occidental”. Este operativo fue ejecutado en colaboración con componentes del Departamento de Seguridad Nacional y el Departamento de Guerra de EE.UU., reflejando un enfoque integral del gobierno para garantizar la protección nacional.

El buque, conocido inicialmente como Bella 1, había sido perseguido por las autoridades estadounidenses desde que evadió un bloqueo parcial en las costas de Venezuela, donde frustró un intento de abordaje por parte de la Guardia Costera el 21 de diciembre. Este incidente señala un incremento en las tensiones marítimas entre las naciones involucradas.

Según las declaraciones de las autoridades estadounidenses, este petrolero forma parte de una flota clandestina que transporta petróleo hacia países como Venezuela, Rusia e Irán, constituyendo así una incumplimiento de las sanciones estadounidenses. Durante su trayecto, el buque fue renombrado a Marinera y comenzó a enarbolar bandera rusa.

Reportes del Wall Street Journal indican que Rusia había desplegado “un submarino y otros recursos navales” para escoltar el petrolero, que se dirigía vacío hacia Venezuela, eludiendo las restricciones impuestas por Estados Unidos a los tanqueros que operan en la región. Este buque ha estado bajo sanciones desde 2024 por presuntos vínculos con Irán y Hezbolá, lo que añade una capa de complejidad a la situación.