Descubre cómo preparar un exquisito budín de queso, ideal para cualquier merienda.
Receta de Budín de Queso: Delicioso y Fácil para la Merienda
Cortesía de minutoneuquen
En ocasiones, la merienda demanda una opción que se distinga de lo habitual. No siempre se anhela un tentempié dulce, ni tampoco es necesario recurrir a galletitas o tostadas. En esos instantes, surge la necesidad de una preparación caliente, casera, que emane el aroma de un horno encendido y el irresistible sabor del queso fundido.
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En este contexto, el budín de queso se presenta como una de las alternativas más idóneas. Su elaboración es sencilla, no demanda técnicas complejas y puede realizarse con ingredientes básicos que suelen encontrarse en cualquier hogar. Además, es una opción perfecta para cortar en rodajas, compartir o incluso almacenar para el día siguiente.
Este budín de queso salado se caracteriza por ser esponjoso, húmedo y repleto de sabor. Resulta ideal para acompañar el mate en la tarde, para añadir a una picada improvisada o como un snack rápido en cualquier momento del día.
La magia del budín de queso radica en la rapidez con la que se prepara. En primer lugar, se deben baten los huevos en un recipiente hasta que estén completamente integrados. No es necesario utilizar una batidora; un tenedor o un batidor manual son suficientes.
Posteriormente, se incorpora el aceite y la leche, mezclando suavemente hasta obtener una base líquida homogénea. En este momento, comienza a tomar forma la preparación húmeda que constituirá el núcleo del budín.
El siguiente paso consiste en añadir la harina leudante. Es aconsejable hacerlo de manera gradual, mezclando sin prisa para evitar la formación de grumos y lograr una masa que sea espesa pero a la vez liviana.
Una vez que la preparación está lista, se introduce el ingrediente principal: el queso. Este puede ser rallado para que se distribuya uniformemente en el budín, o cortado en cubitos si se desea que se formen pequeños centros derretidos al hornearse. En este punto, el budín se vuelve verdaderamente irresistible.
Con la mezcla finalizada, se vierte en un molde para budín previamente aceitado o forrado con papel manteca. El horno, precalentado a temperatura media, realizará el resto del trabajo.
En un lapso de aproximadamente 35 a 40 minutos, el budín de queso comenzará a dorarse, llenando la cocina con su delicioso aroma. Para verificar su cocción, basta con introducir un cuchillo en el centro; si sale seco, es el momento de retirarlo.
Se recomienda permitir que el budín se entibie antes de cortarlo. Esto permitirá que la miga se asiente y que el queso mantenga su textura cremosa.
El budín de queso se convierte en una receta versátil y práctica: rápida, rendidora, adaptable y siempre deliciosa. Se pueden añadir ingredientes como jamón, cebolla, orégano o cualquier otro elemento disponible, aunque incluso en su versión más simple, asegura el éxito en la mesa.
Resulta ideal para una merienda que se aleje de lo convencional, para sorprender a los comensales sin complicarse y disfrutar de un plato casero repleto de sabor.
