Expertos advierten sobre el consumo de ciertas frutas que pueden agravar el acné.
Frutas y su relación con el acné: impactantes efectos en la piel
Cortesía de minutoneuquen
Durante décadas, las frutas han sido consideradas como un símbolo de salud y bienestar. No obstante, en lo que respecta al cuidado de la piel, especialmente en individuos con predisposición al acné, no todas estas opciones alimenticias resultan beneficiosas. Especialistas en nutrición y dermatología coinciden en que ciertos alimentos de origen natural, debido a su impacto metabólico y hormonal, pueden influir negativamente en la aparición de lesiones acneicas.
Ingresá al grupo de Whatsapp de El Frontal y recibí las noticias al instante.
El inconveniente no radica en la fruta per se, sino en su carga de azúcares naturales, su índice glucémico y la respuesta que estos generan en el organismo. En pieles sensibles o afectadas por un acné persistente, estos factores pueden desencadenar procesos inflamatorios y estimular la producción de sebo, exacerbando así la condición.
Cuando se ingieren frutas con un alto contenido de fructosa, el organismo experimenta picos de glucosa e insulina. Este fenómeno puede inducir la liberación de hormonas como el IGF-1, que se asocian directamente con el incremento de grasa en la piel y la obstrucción de los poros, condiciones que son cruciales para el desarrollo del acné.
Por tal motivo, los dermatólogos advierten que no es suficiente con “comer sano”, sino que también resulta vital seleccionar adecuadamente qué frutas consumir y en qué cantidades, especialmente durante la adolescencia o en períodos de desequilibrios hormonales.
Entre las frutas más mencionadas en este contexto se encuentran aquellas con un alto contenido de azúcares, que suelen ser desaconsejadas por los expertos. Sin embargo, no necesariamente se deben excluir de la dieta, ya que la moderación y el contexto son elementos determinantes en esta cuestión.
Además, consumir estas frutas en combinación con proteínas, grasas saludables o fibra puede disminuir su impacto glucémico. Es importante señalar que cada piel reacciona de manera distinta, por lo que observar la respuesta individual es un aspecto fundamental. Por otro lado, frutas como los frutos rojos, la manzana verde, el kiwi o los cítricos son generalmente mejor toleradas y pueden resultar beneficiosas debido a su alto contenido de antioxidantes.
En conclusión, aunque algunas frutas pueden parecer inofensivas, su consumo puede representar un factor subyacente en la persistencia del acné. Por ende, ajustar la alimentación, sin caer en restricciones extremas, puede resultar crucial para la salud de la piel.
