María de los Ángeles Solís habló sobre el tratamiento de su hijo Felipe y solicitó apoyo y oraciones durante su difícil proceso en Buenos Aires.
María de los Ángeles Solís comparte la lucha de su hijo contra el cáncer
Cortesía de minuto1
Tras un periodo de considerable incertidumbre en Brasil, Felipe, un niño de tan solo dos años, fue diagnosticado con cáncer avanzado durante unas vacaciones familiares. En la actualidad, el pequeño ha iniciado una nueva etapa de su tratamiento en Argentina, específicamente en el Hospital Garrahan. Su madre, María de los Ángeles Solís, compartió un mensaje emotivo que detalla la situación actual de su hijo, agradeciendo el apoyo recibido y advirtiendo que el proceso médico será extenso y complejo.
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El niño se encuentra actualmente internado en el prestigioso Hospital Garrahan, hacia donde fue trasladado para recibir atención continua y especializada. Según la madre, este traslado representó un alivio significativo, ya que permitió asegurar la continuidad de la atención médica y la cobertura necesaria para el tratamiento de su hijo.
En su mensaje, Solís enfatizó la importancia del apoyo recibido en las últimas semanas. “Estoy profundamente agradecida por todas las oraciones, por la preocupación de todos y por la cantidad de mensajes que recibimos. Eso es lo único que vamos a seguir necesitando de ahora en adelante”, declaró. Además, destacó que Felipe llegó en estado estable y agradeció a quienes facilitaron su traslado.
Al describir la fortaleza de su hijo, la madre lo consideró un “guerrero” y solicitó acompañamiento para el arduo camino que se avecina. “Es un tratamiento largo, no es fácil, pero vamos a estar fuertes para él”, afirmó, mostrando su determinación para enfrentar los desafíos que se presenten.
Según la información proporcionada por la familia, los médicos pronosticaron que la recuperación de Felipe podría extenderse al menos doce meses, aunque subrayaron que este plazo dependerá de la evolución clínica del infante durante el tratamiento.
En este nuevo contexto, Solís también anunció el final de las colectas y campañas solidarias que habían llevado a cabo mientras se encontraban en Brasil. “La solidaridad fue enorme y estamos eternamente agradecidos. Queremos que ahora esa ayuda llegue a otros chicos que estén pasando por situaciones similares”, concluyó, evidenciando su deseo de que la generosidad recibida se extienda a otros niños en circunstancias difíciles.
Asimismo, la vida cotidiana de la familia sufrirá un cambio significativo, ya que tanto María como el padre de Felipe han decidido instalarse en Buenos Aires para poder brindar apoyo constante a su hijo durante todo el proceso de tratamiento.
