La actriz y cantante Oriana Sabatini comparte sus experiencias sobre los retos físicos y emocionales que enfrenta en la etapa final de su embarazo junto a Paulo Dybala.
Oriana Sabatini Expone la Realidad del Embarazo y sus Desafíos Físicos
Cortesía de diariopanorama
Oriana Sabatini ha decidido abordar de manera franca los retos físicos y emocionales que está experimentando en las etapas finales de su embarazo. La destacada actriz y cantante ha optado por compartir su realidad, dejando entrever que el proceso ha resultado ser considerablemente más complejo de lo que había anticipado.
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En una reciente intervención en el streaming Resumido, manifestó: “Mentiría si dijera que estoy bien”. De este modo, sus declaraciones contrastan marcadamente con la imagen idealizada de la maternidad que prevalece en la sociedad actual. Desde su hogar en Roma, donde se encuentra junto a Paulo Dybala, Sabatini indicó que, a pesar de la ausencia de complicaciones médicas, los síntomas que ha experimentado han sido persistentes y han influido en su rutina diaria.
La influencer describió su experiencia como “extremadamente sintomática”, subrayando un constante cansancio que ha afectado cada aspecto de su vida cotidiana. Este estado de fatiga ha sido un obstáculo significativo en su día a día.
La artista detalló que los malestares físicos han sido una constante a lo largo de los últimos meses. Náuseas, vómitos y un dolor crónico se han integrado en su rutina, generando un impacto considerable en su bienestar general.
“Es un dolor crónico y nadie me avisó que iba a pasar”, confesó, enfatizando la discrepancia entre su experiencia personal y la narrativa social idealizada que rodea la gestación. Este contraste ha llevado a una reflexión profunda sobre las expectativas que se generan en torno a esta etapa de la vida femenina.
El embarazo ha forzado a Sabatini a modificar sus hábitos cotidianos. Relató que tuvo que suspender sus rutinas de entrenamiento y abandonar actividades que solía disfrutar, dado que su cuerpo no se lo ha permitido en estas semanas finales. Esta adaptación ha sido crucial para su bienestar.
Asimismo, el malestar ha tenido repercusiones en su estado de ánimo. Reveló que, en más de una ocasión, se despertó sintiéndose mal y esa sensación perduró hasta la tarde, afectando su apetito y sus ganas de salir. Esta situación ha generado un efecto dominó en su calidad de vida.
Sabatini reflexionó sobre la discrepancia entre sus expectativas y la realidad vivida. Admitió que había anticipado que sería una experiencia mucho más placentera y destacó cómo el imaginario social frecuentemente distorsiona las vivencias de muchas mujeres. A pesar de las dificultades, reconoció la singularidad de llevar una vida en su interior, aunque enfatizó el “costo físico y emocional” que implica esta etapa. La sinceridad de Sabatini pone de manifiesto realidades que muchas mujeres enfrentan, invitando a una visión más auténtica y honesta de la maternidad.
