Luciano Castro aborda las consecuencias de su infidelidad y su impacto emocional en una reciente entrevista.
Luciano Castro reflexiona sobre su infidelidad y sus implicaciones emocionales
Cortesía de minutoneuquen
En los últimos días, Luciano Castro ha estado en el epicentro de una controversia mediática tras la difusión de mensajes de voz reveladores que mantuvo con una mujer española, identificada como Sarah Borrell, mientras sostenía una relación sentimental con Griselda Siciliani. Esta situación ha generado un tremendo revuelo tanto en su vida personal como en la opinión pública.
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Ante este complicado escenario, Luciano Castro optó por compartir su perspectiva sobre estos acontecimientos durante una entrevista concedida al programa “Puro Show” (El Trece). En dicha ocasión, expresó: “Siento vergüenza absoluta. Yo, lo que estoy atravesando, es vergüenza absoluta y una tristeza que cada día es más aguda y más grande”, reflejando así el peso emocional que esta situación le ha acarreado.
El actor, en su afán de clarificar la naturaleza de sus acciones, destacó que su infidelidad no se limitó a un único incidente, sino que representa un patrón de comportamiento que ha persistido durante un período considerable. “Esto tiene que ver con patrones, con patologías, un montón de cosas que son más serias que lo frívolo que puede ser un programa o una explicación”, detalló Castro, evidenciando una reflexión más profunda sobre su conducta.
A pesar de la atención mediática que ha acaparado, Luciano Castro manifestó que su mayor preocupación radica en el dolor infligido a su pareja. “Mi angustia es haber desilusionado a la persona que más amé en mi vida, que más amo en mi vida. A ella le dolió, le molestó más que le dolió. Esto es algo que a la pareja la bastardea y a mí, como siempre, me deja en un lugar muy absurdo”, subrayó, con un tono de profunda tristeza.
En relación con Griselda Siciliani, el intérprete subrayó que ella se encuentra “enojadísima y me lo dice todo el tiempo”. Sin embargo, enfatizó que su ira no se manifiesta de manera ruidosa, sino a través de su decepción por la situación en la que ha sido colocada y la falta de protección que él no pudo ofrecerle. “Esto es angustia, no emoción. No paro de pensar en Griselda. Hay que aguantársela”, agregó, visiblemente conmovido.
Finalmente, Luciano Castro reflexionó sobre su estado emocional, reiterando la vergüenza que siente al estar expuesto a esta situación nuevamente. Reconoció en términos autocríticos que “hay algo autodestructivo en mí que no lo puedo controlar a veces y es angustiante porque yo estoy realmente avergonzado”, dejando entrever el impacto emocional que este episodio ha generado en su vida.
