Maximiliano Pomargo informó sobre las advertencias realizadas al médico Luque y a la psiquiatra Cosachov en torno al estado de Maradona.
Revelaciones sobre la salud de Diego Maradona y su trágico desenlace
Cortesía de elliberal
Maximiliano Pomargo, colaborador cercano al fallecido ícono del fútbol argentino, Diego Maradona, ha realizado declaraciones significativas sobre su salud, indicando que había alertado al médico personal Leopoldo Luque sobre la alarmante situación que enfrentaba el exjugador. Pomargo subrayó que "estaba tomando mucho (alcohol) y no había manera" de detener esta peligrosa conducta.
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En este contexto, Pomargo afirmó: "Diego no estaba bien, le dije a Luque que estaba en caída libre", haciendo hincapié en la complejidad del estado de Maradona. Agregó que "era un tema complicado, a veces mejoraba y dejaba de tomar, a veces volvía..." lo que complicaba aún más su tratamiento y recuperación.
Asimismo, Pomargo destacó que existieron discusiones sobre la posibilidad de una internación involuntaria, principalmente debido a la preocupación por la medicación que estaba recibiendo el futbolista. En este sentido, enfatizó que Luque, como responsable de su salud, era quien debía atender todas las necesidades de Maradona, desde tratamientos dentales hasta consultas oculares.
Ante la posibilidad de trasladar a Maradona a una clínica psiquiátrica tras su intervención por un hematoma subdural, Pomargo reveló que "Diego no quería, por eso se empezó a hablar de la internación domiciliaria, por su adicción al alcohol", lo que finalmente fue decidido por Luque.
Durante la audiencia que se extendió hasta el jueves por la noche, fueron presentados mensajes de texto entre Luque y Pomargo, donde el médico expresaba que "con la pastilla, la enfermedad y el alcohol (Maradona) es una bomba de tiempo", acuerdo que fue corroborado por diversas fuentes periodísticas.
Pomargo insistió en que "nunca hubiera hecho algo en contra de la voluntad de Diego", y recordó las advertencias dirigidas a Luque y a la psiquiatra Agostina Cosachov sobre la hinchazón generalizada que presentaba el exfutbolista, quienes respondieron que era consecuencia del reposo prolongado. Además de Luque y Cosachov, otros profesionales de la salud, como el médico clínico Pedro Di Spagna, el enfermero Ricardo Almirón, y la jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Forlini, están implicados en el caso, enfrentando acusaciones de homicidio simple con dolo eventual, con penas que oscilan entre 8 a 25 años de prisión. Por su parte, la enfermera Dahiana Gisela Madrid se prepara para un juicio por jurados populares, aunque su proceso se encuentra actualmente demorado debido a un reclamo de recusación presentado contra la magistrada María Coelho.
