Los Seattle Seahawks triunfaron sobre New England Patriots con un marcador de 29-13, asegurando su segundo título del Super Bowl.
Seattle Seahawks se consagra campeón del Super Bowl LX ante New England Patriots
Cortesía de diariopanorama
El debate entre fútbol y soccer ha sido un tema recurrente, especialmente en Estados Unidos donde el término football se refiere al fútbol americano, mientras que soccer designa al deporte jugado con los pies. En el contexto del Super Bowl LX, este debate parece haber encontrado una resolución, dado que la victoria se alcanzó principalmente mediante goles de campo. En este sentido, Seattle Seahawks logró superar a New England Patriots con un resultado de 29-13, conquistando así su segundo Super Tazón.
En el ámbito del fútbol americano, el papel del pateador es crucial, a menudo definiendo el desenlace de los encuentros más significativos. Contrario a lo que muchos podrían haber anticipado, en este enfrentamiento decisivo, Jason Myers emergió como el protagonista indiscutible. Durante más de tres cuartos del encuentro, la puntuación se sustentó en goles de campo, donde Myers ejecutó con destreza cuatro conversiones que colocaron a su equipo con una ventaja de 12-0, además de sumar dos transformaciones posteriores tras los touchdowns de AJ Barner y Nick Emmanwori.
Pese a los esfuerzos de los Patriots, quienes lograron marcar dos touchdowns que incrementaron la tensión del partido, esta actuación no fue suficiente para revertir una racha de siete años sin títulos. Su última victoria, bajo la dirección de Tom Brady, se ha convertido en una anécdota, dado que el mariscal de campo dejó la franquicia en busca de nuevos horizontes, alcanzando un nuevo campeonato con Tampa Bay Buccaneers. Por consiguiente, los Patriots se mantienen con un total de seis títulos por lo menos hasta la próxima temporada, mientras que los Seahawks, campeones en 2014, vuelven a disfrutar del sabor de la victoria.

Este Super Bowl será recordado no solo por el resultado deportivo, sino también por la actuación estelar de Bad Bunny durante el espectáculo de medio tiempo, quien, junto a reconocidos artistas como Lady Gaga y Ricky Martin, generó un torrente de reacciones en las plataformas sociales. En conclusión, el evento se caracterizó por una preponderancia del fútbol sobre el fútbol americano, reflejando así la diversidad cultural presente en la actualidad.
