El partido entre River Plate y Rosario Central finalizó en igualdad 0-0, manteniendo al 'Millonario' en la cima de la Zona B.
River Plate y Rosario Central empatan sin goles en la Zona B del torneo
Cortesía de elliberal
A pesar de culminar el encuentro en un empate sin goles, el club River Plate se posiciona en lo más alto de la tabla de la Zona B, beneficiándose de los resultados obtenidos en esta jornada y de la consistencia que ha demostrado a lo largo del campeonato. El equipo dirigido por Marcelo Gallardo logró sumar un punto valioso en un estadio que siempre representa un reto considerable, enfrentándose a un rival que mostraba un rendimiento en alza.
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En la primera mitad, River tomó el control del juego mediante una adecuada posesión y una circulación fluida del balón. La formación de Gallardo se estableció en el campo adversario, administrando los ritmos del partido y buscando crear oportunidades a partir de la movilidad de sus mediocampistas y delanteros.
Con Juan Fernando Quintero como figura clave en el centro del campo, el equipo intentó vulnerar las líneas defensivas del oponente y generar superioridad posicional, aunque adoleció de precisión en los últimos metros, lo que impidió convertir el dominio en ocasiones claras de gol. A los 36 minutos, el VAR anuló un posible gol de Driussi por una posición de offside del atacante.
Por su parte, Rosario Central optó por una estrategia más replegada en el primer tiempo, conformando un bloque defensivo compacto y buscando transiciones rápidas. El conjunto dirigido por Jorge Almirón logró contener el dominio visitante a través de una organización defensiva rigurosa y una disciplina táctica que dificultó que River penetrara su área, aunque tuvo dificultades para mantener la posesión y generar peligro de manera sostenida.
El segundo tiempo presentó un desarrollo completamente diferente. Central adelantó sus líneas, incrementó la intensidad y comenzó a dominar el mediocampo, impulsado por el respaldo de su afición. El equipo local tomó la iniciativa, presionó más alto y comenzó a acercarse al área de River, obligando a la defensa visitante a replegarse y a adoptar una postura más defensiva.
A medida que transcurrieron los minutos, el equipo rosarino generó las oportunidades más claras del partido, capitalizando el desgaste físico de River y los espacios que comenzaban a abrirse. El equipo de Gallardo, que había mostrado una superioridad en la primera mitad, perdió fluidez y se vio forzado a contener los embates locales, buscando un contraataque aislado para sorprender al rival. La parte final del encuentro fue intensa y disputada, con Central buscando el gol de la victoria y River esforzándose por mantener el empate mediante un orden defensivo sólido. Al finalizar, el marcador se mantuvo sin cambios, reflejando un partido con dominios alternos que favorecieron a cada equipo en diferentes momentos.
