Nuevas acusaciones de tortura contra Nicolás Maduro y Cilia Flores en EE.UU.

Los fiscales estadounidenses acusan a Nicolás Maduro y Cilia Flores de supervisar un sistema de tortura y represión política en Venezuela.

De acuerdo con la reciente acusación presentada por autoridades estadounidenses, se establece que Maduro habría autorizado el uso de tortura contra individuos específicos. Asimismo, se sostiene que el exmandatario supervisó "un sistema diseñado para emplear la tortura, la detención arbitraria y la violencia como medios de represión contra la oposición política", lo que evidencia la gravedad de los delitos imputados.

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Adicionalmente, Cilia Flores enfrenta cargos que son similares a los de su esposo, Nicolás Maduro. La nueva acusación alega que ambos participaron en un esquema destinado a perpetuar su poder mediante la persecución y violencia contra aquellos considerados opositores al régimen. Las autoridades han indicado que las víctimas de estos abusos incluyen tanto a ciudadanos venezolanos como a estadounidenses.

Los señalamientos específicos incluyen episodios de descargas eléctricas, golpizas y asfixia, lo cual pone de manifiesto la brutalidad ejercida por las fuerzas del Gobierno. La acusación alega que miles de venezolanos han sido "acosados, amenazados, arrestados, procesados, agredidos, torturados o asesinados" por individuos que actuaban bajo las órdenes de Maduro.

Los otros cargos legales contra Maduro y Flores han sido añadidos al proceso penal existente en Estados Unidos, el cual incluye acusaciones de narcotráfico. A tal efecto, Maduro ya había sido acusado de participar en una conspiración destinada al envío de cocaína hacia el territorio estadounidense.

Desde su detención en enero de 2026, durante una operación llevada a cabo por fuerzas estadounidenses en Caracas, Maduro y Flores han permanecido bajo custodia en Nueva York. Ambos han declarado su inocencia ante los cargos que enfrentan, desafiando la legitimidad de las acusaciones.

La defensa de Nicolás Maduro plantea cuestionamientos sobre la jurisdicción de los tribunales estadounidenses y argumenta que goza de inmunidad por su condición de jefe de Estado. En este contexto, Maduro se ha autodenominado como un "prisionero de guerra". Por su parte, los abogados de Flores han solicitado que se le permita cumplir su detención bajo arresto domiciliario por razones de salud, aunque la Fiscalía se opone, alegando riesgo de fuga.

El juicio para ambos está programado para el 1 de junio de 2027, mientras se desarrolla el proceso judicial en Nueva York y avanzan las nuevas acusaciones relacionadas con la presunta tortura, que agravan aún más su situación legal.