Las inundaciones devastadoras en Nepal y el Tíbet han dejado más de 900 fallecidos y miles de personas desaparecidas.
Nepal enfrenta desastre natural: más de 900 víctimas por inundaciones
Cortesía de elliberal
La catástrofe se desencadenó el miércoles cuando una imponente crecida inundó vastas áreas del valle del río Trishuli en Nepal, afectando de manera severa territorios adyacentes en el Tíbet. La magnitud de este desastre ha resultado en caminos intransitables, viviendas destruidas y comunidades completamente aisladas.
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En el recuento de víctimas, las autoridades de Nepal han confirmado 939 fallecimientos, mientras que en el lado tibetano se han reportado 16 muertes adicionales. Además, la angustia crece por la incertidumbre que rodea a miles de personas desaparecidas, con un total de aproximadamente 3.925 ciudadanos nepalíes y 546 individuos en el lado chino aún sin ser localizados.
Los esfuerzos de rescate se llevan a cabo en condiciones extremadamente adversas. Policías, militares y guías locales están trabajando arduamente en áreas cubiertas de lodo, mientras remueven escombros de viviendas y utilizan helicópteros para acceder a regiones completamente aisladas.
La devastación de las vías de comunicación ha emergido como uno de los obstáculos más significativos en las labores de rescate. En múltiples áreas afectadas, los caminos han sido eliminados por deslizamientos, lo que complica el traslado de asistencia humanitaria y la llegada de equipos de emergencia.
A pesar de los desafíos, algunos rescates han reavivado la esperanza. Un caso notable es el de una niña de seis años que fue hallada con vida entre los restos de una estructura colapsada. Los socorristas lograron extraerla de los escombros y, según informes, se encuentra en estado estable.
El fenómeno natural ha causado daños devastadores en el valle del Trishuli. Análisis realizados mediante imágenes satelitales estiman que más de 2.500 edificaciones han sido destruidas, lo que acentúa la magnitud de la tragedia.
Entre las personas aún no localizadas se encuentra un grupo de trabajadores que podría haber quedado atrapado dentro de un túnel en construcción. Las autoridades continúan sus esfuerzos por establecer contacto mientras se intensifican las operaciones de búsqueda.
La crisis también afecta a numerosos extranjeros presentes en la región, incluyendo turistas, peregrinos y trabajadores.
Los relatos de los sobrevivientes describen escenas de devastación. Shibu Giri, un trabajador de una central hidroeléctrica local, compartió su experiencia desde un hospital en Katmandú, afirmando que el avance del agua y el barro ocurrió de forma repentina y con una fuerza comparable a la de un tsunami.
Según expertos, uno de los factores clave que contribuyeron a esta calamidad fue el colapso de un enorme glaciar. El desprendimiento habría generado una liberación abrupta de agua, transformando el cauce del río en un torrente capaz de arrastrar todo a su paso.
En el territorio chino, las operaciones de emergencia se centran en el Tíbet, donde también se han reportado daños significativos.
