El presidente iraní, Masud Pezeshkian, declaró que su nación es víctima del terrorismo durante su discurso en la ONU.
Irán denuncia ante la ONU acciones terroristas de Estados Unidos
Cortesía de elliberal
Masud Pezeshkian, presidente de Irán, en un notable discurso ante la Asamblea General de la ONU, acusó al mandatario estadounidense, Donald Trump, de calificar a su país como un estado terrorista, afirmando con contundencia que "no somos terroristas; somos víctimas del terrorismo". Este evento marca un hito, al ser la primera ocasión en que un líder de una nación en conflicto con Estados Unidos se expresa en este foro internacional, según informes de medios estadounidenses.
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Durante su intervención, Pezeshkian recordó el asesinato del líder supremo de Irán, Ali Jamenei, por parte de fuerzas de Estados Unidos e Israel en el inicio de la guerra, el 28 de febrero. Para ilustrar su mensaje, mostró imágenes impactantes de niños fallecidos en un ataque dirigido a una escuela en Minab y en un polideportivo de Lamerd, lo que subraya la magnitud de la tragedia que enfrenta su país, según reportes de DW.
El mandatario iraní amplió sus acusaciones, señalando que Estados Unidos y Israel han perpetrado ataques contra universidades, hospitales y otras infraestructuras esenciales, lo que contraviene las normativas del derecho internacional. Insistió en que Irán se ha limitado a actuar en defensa propia frente a estas agresiones.
Asimismo, Pezeshkian hizo hincapié en la inquebrantable resistencia del pueblo iraní, afirmando que "la resistencia del pueblo iraní solo aumentará frente a las sanciones, el incremento de la presión y el aumento de las intimidaciones. Nunca bajaremos la cabeza ni nos arrodillaremos". Este comentario refleja la postura firme del gobierno iraní ante las adversidades externas.
El presidente reiteró que su nación no busca el desarrollo de armas nucleares, enfatizando su derecho al uso pacífico de la energía atómica, una declaración que ha sido una constante en la política del régimen de Teherán durante años. Este argumento subraya el compromiso de Irán con el desarrollo sostenible y pacífico de su infraestructura energética.
