La ex participante de Gran Hermano, Luana Fernández, concretó una oferta laboral esperada y cumplirá uno de sus sueños profesionales en el teatro argentino.
Luana Fernández obtiene anhelada oportunidad laboral tras Gran Hermano
Cortesía de minuto1
La participación de Luana Fernández en el reality show Gran Hermano ha resultado ser un punto de inflexión en su carrera profesional, abriéndole puertas que anhelaba desde hace tiempo. A pesar de no haber alcanzado el premio mayor del concurso, la visibilidad obtenida durante su estancia en la casa le ha permitido acceder a uno de sus principales objetivos: integrarse al elenco de Sex, la obra dirigida por José María Muscari.
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La confirmación de esta noticia se produjo recientemente, tras una serie de entrevistas en las que la ex concursante expresó su deseo de participar en el espectáculo. Así, a partir del mes de octubre y cada domingo, Luana se unirá al elenco de una de las propuestas más vanguardistas del teatro porteño.
Antes de su ingreso a Gran Hermano, Fernández había acumulado experiencias en el ámbito de las redes sociales. Su aparición en el programa despertó el recuerdo entre los usuarios de X sobre su vinculación con Yao Cabrera, un youtuber uruguayo que ha sido objeto de condena por reducción a la servidumbre y explotación laboral y sexual de personas.
Al salir de la casa, Santiago del Moro le inquirió acerca de su relación con Cabrera, a lo que Luana respondió detallando cómo había llegado a colaborar con el creador de contenido durante el periodo de pandemia.
“Sí trabajé con él en pandemia. Fui a la mansión que estaba en Escobar con muchos otros influencers porque no tenía laburo y ahí hacíamos contenido para subir a las redes”, confesó.
Asimismo, Fernández se apresuró a aclarar que no estuvo involucrada en el proceso judicial y aseguró que se había distanciado de Cabrera antes de que surgieran los problemas legales. “Yo no tuve nada que ver, y justo antes de que pasara todo lo que pasó, me corrí. No estuve en ese quilombo”, enfatizó.
Con esta etapa de su vida cerrada y tras la notoriedad adquirida en Gran Hermano, Luana se encuentra en la antesala de un nuevo reto profesional. Su llegada a Sex no solo representa un logro personal, sino que también simboliza la materialización de un deseo que había manifestado públicamente durante un tiempo considerable.
