Diego Simeone, el destacado entrenador del Atlético de Madrid, se encuentra en un momento de gran relevancia en el ámbito deportivo europeo. Sin embargo, a pesar de su éxito, el técnico no olvida sus raíces argentinas. Junto a su esposa, Carla Pereyra, ha construido un significativo patrimonio inmobiliario en la capital española, con la mirada puesta en el futuro bienestar de su familia, aunque su deseo permanece centrado en un eventual retorno a su país natal.
Un imperio inmobiliario en Madrid
Aprovechando los altos ingresos generados por su carrera deportiva, Diego Simeone y Carla Pereyra han diversificado sus fuentes de ingreso mediante la adquisición de más de 180 propiedades en Madrid, incluyendo residencias estudiantiles. Este patrimonio se gestiona a través de su empresa Carpersim, un acrónimo que combina el nombre de la modelo y el apellido del director técnico, que en su último balance financiero reportó activos que rondan los 40 millones de euros.
El éxito de esta empresa se atribuye en gran medida a la visión empresarial de Carla Pereyra. Proveniente de una familia de arquitectos, la modelo posee una vasta experiencia en inversiones inmobiliarias desde su juventud. Ella se ha convertido en el motor de la gestión comercial y la persona de confianza del entrenador para coordinar estas operaciones, las cuales comenzaron bajo la estrategia tradicional de adquisición y alquiler de propiedades.
Deseo de regresar a Argentina
A pesar de su vida acomodada en una exclusiva urbanización europea, el corazón de Simeone lo impulsa hacia su tierra natal. La historia de amor entre Simeone y Pereyra, que comenzó en un ambiente futbolístico, refleja un fuerte vínculo con Argentina, lo que hace que el deseo de regresar no sea simplemente un capricho, sino un anhelo profundo y sincero por su hogar y sus raíces.