03/10/2026

Brasil inicia construcción de túnel submarino para conectar Santos y Guarujá

Brasil avanza en la edificación de su primer túnel submarino, que transformará un trayecto de 50 minutos en menos de cinco entre Santos y Guarujá.

Brasil se embarca en la construcción de una conexión fija bajo el canal del puerto de Santos, un proyecto anhelado durante casi un siglo. Este túnel submarino, el primero en la historia del país, tendrá una longitud de 1,5 kilómetros; de los cuales, 870 metros estarán sumergidos en el estuario, donde diariamente navegan embarcaciones en el mayor complejo portuario brasileño.

Según estimaciones oficiales, el tiempo de cruce actual, que ronda los 50 minutos, se reducirá a menos de cinco minutos. En situaciones de congestión o al optar por rutas terrestres, el viaje puede extenderse a más de una hora. La infraestructura del túnel contará con tres carriles en cada sentido, además de espacio destinado al transporte público, peatones y ciclistas, lo que permitirá la circulación de automóviles, colectivos y camiones sin interferir con el tránsito de buques en la superficie. Se estima que aproximadamente 28.000 pasajeros cruzan diariamente por medio de balsas y embarcaciones menores, según datos oficiales.

Detalles sobre la conexión del túnel submarino en Brasil

El túnel no desembocará directamente en la BR-101. En Guarujá se proyecta una nueva conexión de dos kilómetros con la Rodovia Cônego Domênico Rangoni, que se integrará a la red vial hacia la BR-101 / Rio-Santos. Por lo tanto, la referencia a "acceso a la BR-101" se relaciona con la conexión a este corredor vial, y no implica una salida directa sobre la ruta federal.

La técnica de construcción del túnel se aparta de los métodos de excavación convencionales. Los segmentos de hormigón se fabricarán en un dique seco, serán sellados, posteriormente se pondrán a flote y se trasladarán al canal. En este punto, se preparará una zanja en el fondo marino, donde cada módulo será hundido de forma controlada, alineando y uniendo cada segmento al siguiente. La estructura estará protegida mientras los barcos continúen navegando por encima, garantizando así la seguridad de las operaciones.

El contrato ha sido adjudicado al Grupo Mota-Engil, en el marco de una asociación público-privada que se extenderá por un periodo de 30 años, con una inversión estimada de 6.800 millones de reales. Durante el año 2026, el proyecto se enfocará en la fase de ingeniería y estudios pertinentes. De acuerdo con el cronograma oficial, se prevé que las obras físicas comiencen en 2027, la colocación de módulos se realice en 2029, mientras que las terminaciones y pruebas culminarán en 2030, con la expectativa de iniciar la operación comercial en 2031.