El gobierno británico considera que Argentina busca socavar los derechos de los isleños de Malvinas ante la ONU.
La reciente escalada de tensiones entre el Reino Unido y Argentina ha conducido a la convocatoria de la embajadora argentina, Mariana Plaza, por parte del gobierno británico, con el propósito de abordar la solicitud formal presentada ante la ONU por el Estado argentino. Este pedido tiene como objetivo detener los proyectos petroleros que operan en las inmediaciones de las Islas Malvinas, un tema que ha suscitado un amplio debate internacional.
La subsecretaria de Estado para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran, ha emitido un comunicado a través de redes sociales en el que expresa que el reclamo argentino representa un intento de socavar los derechos, la prosperidad y la seguridad económica de los habitantes del archipiélago malvinense. Esta declaración ha resaltado la postura firme del Reino Unido en relación con las decisiones soberanas de las islas.
Kumaran enfatizó que la actividad relacionada con la industria hidrocarburífera en las Malvinas se encuentra regulada bajo la legislación de las Falklands y se desarrolla en estricta conformidad con el derecho internacional, incluyendo la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS). Este marco legal es fundamental para la legitimidad de las operaciones en la región.
La funcionaria británica agregó que el comportamiento argentino plantea interrogantes sobre la fiabilidad de Argentina como socio del Reino Unido en el contexto internacional. Declaró que