Juan Sebastián Ávila Pérez ha creado 'Alas de Inclusión', un dispositivo que convierte los sonidos de las aves en vibraciones accesibles para personas con discapacidad auditiva.
Con tan solo 14 años, el joven inventor Juan Sebastián Ávila Pérez, originario de Neiva, Colombia, ha demostrado que la innovación puede ser una herramienta poderosa para la inclusión. A través de su iniciativa, ha desarrollado un dispositivo que permite a personas sordas experimentar el canto de las aves mediante vibraciones, lo cual le ha valido un destacado reconocimiento a nivel internacional.
Este proyecto, denominado 'Alas de Inclusión', surgió a partir de la observación de que los niños con discapacidad auditiva enfrentan una barrera significativa al participar en actividades de observación de aves, ya que gran parte de la experiencia radica en la capacidad de escuchar los cantos y llamados de estas especies.
En colaboración con un docente de su institución educativa, el joven colombiano inició el desarrollo de un prototipo portátil que utiliza tecnología vibrotáctil. Este sistema tiene la capacidad de captar los sonidos de las aves y transformarlos en vibraciones que son físicamente perceptibles, permitiendo así que aquellos que no pueden escuchar se acerquen a la experiencia natural de manera innovadora.
La propuesta va más allá de simplemente generar una vibración en respuesta a un sonido. De acuerdo con Action For Nature, las características acústicas distintas de cada especie producen patrones únicos en el dispositivo, con el fin de que el usuario pueda sentir e identificar diferentes cantos de aves a través de estímulos táctiles en el brazo.
La creación de 'Alas de Inclusión' es un reflejo de la profunda pasión de Juan Sebastián por la conservación de la biodiversidad aviar, que comenzó en 2020. En ese contexto, el joven ya había iniciado una campaña comunitaria enfocada en la protección de las aves en Colombia, complementada por talleres, charlas y actividades de reforestación.
La experiencia acumulada a lo largo de los años le ha permitido establecer un vínculo entre dos ámbitos que generalmente se tratan de manera separada: la observación de aves y la accesibilidad para personas sordas. El desarrollo del dispositivo ha superado su primera prueba de concepto y actualmente se encuentra en una fase de ajustes técnicos para optimizar su tamaño y funcionalidad, buscando facilitar su uso y transporte en el brazo de los usuarios.