20/08/2026

Iniciativa de la Gran Muralla Verde: un proyecto para recuperar tierras en África

La Gran Muralla Verde, un ambicioso proyecto ambiental en África, busca restaurar 100 millones de hectáreas de tierras degradadas para 2030.

La región del Sahel ha estado sumida en un ciclo de degradación ambiental y escasez hídrica que se ha perpetuado durante décadas. Este espacio, situado al sur del desierto del Sahara, alberga a millones de personas que dependen de su agricultura en suelos cada vez más áridos, mientras que las sequías y la pérdida de cobertura forestal han dificultado la obtención de alimentos.

En respuesta a esta problemática, el continente africano ha impulsado una de sus iniciativas más significativas en materia ambiental, conocida como la Gran Muralla Verde. Este proyecto fue concebido en 2007 con el objetivo de rehabilitar tierras degradadas a lo largo del Sahel, una zona de vital importancia ecológica y biogeográfica que limita al norte con el desierto del Sáhara y al sur con la sabana sudanesa.

La concepción original del proyecto preveía la creación de una franja continua de árboles que se extendería por aproximadamente 8.000 kilómetros, abarcando desde Senegal hasta Yibuti, atravesando el continente de oeste a este. No obstante, con el transcurso del tiempo, la estrategia ha evolucionado, transformándose en un esfuerzo por restaurar ecosistemas completos a través de la implementación de árboles, cultivos, pastizales y diversas formas de restauración que se adapten a las particularidades de cada territorio.

La Gran Muralla Verde tiene como meta restaurar 100 millones de hectáreas de tierras degradadas para el año 2030, lo que representa un desafío considerable en términos de escala y recursos.

En la actualidad, este objetivo abarca la restauración de 100 millones de hectáreas de suelos afectados, la captura de 250 millones de toneladas de carbono y la creación de hasta 10 millones de empleos verdes. Este ambicioso proyecto cuenta con la colaboración de diversos países del Sahel y el respaldo de organismos internacionales, así como de miles de millones de dólares en financiación que facilitan su avance.

Sin embargo, la propuesta no se limita a la simple reforestación de paisajes áridos. La restauración persigue la recuperación de la fertilidad del suelo, la mejora en la disponibilidad de agua, la producción de alimentos y el establecimiento de nuevas fuentes de ingresos para las comunidades que dependen de la tierra. Por ende, se implementan diversas estrategias que incluyen la plantación de árboles, la recuperación de pastizales, la protección de cultivos y la aplicación de técnicas para la retención de agua con el fin de revitalizar el suelo.

A pesar de los avances realizados, la imagen de una gigantesca muralla verde cruzando África aún se encuentra lejana. Aunque se han restaurado decenas de millones de hectáreas, el progreso es desigual y el proyecto enfrenta múltiples desafíos, tales como la sequía, la falta de financiación, la degradación ambiental y la inseguridad en varias zonas donde se prevé llevar a cabo la iniciativa.