El conteo preliminar de la ONPE revela una leve ventaja para Fujimori en el balotaje presidencial.
El escenario electoral en Perú ha experimentado modificaciones significativas con el avance del escrutinio realizado por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). A medida que se fueron contabilizando las actas, la candidata Keiko Fujimori comenzó a tomar la delantera, superando el 51% de los votos emitidos, lo que consolidó una ventaja de varios cientos de miles de sufragios con más del 80% de las mesas ya procesadas.
Sin embargo, las autoridades electorales reiteraron que los resultados presentados hasta ese momento eran de carácter preliminar, subrayando que todas las actas debían ser contabilizadas antes de la proclamación de un vencedor definitivo.
En un acto significativo, el propio Sánchez se dirigió a sus seguidores desde el balcón de la Plaza San Martín en Lima, donde se congregaron numerosos simpatizantes. En su discurso, se atribuyó la victoria y caracterizó la jornada electoral como un momento crucial para la recuperación de la democracia en el país. "Democracia sí, dictadura no", fueron sus palabras. Además, enfatizó que hoy había prevalecido el Perú de todas las sangres, que se unió para recuperar el gobierno en favor del pueblo.
Alrededor de las 22:00 horas locales, la candidata de Fuerza Popular se pronunció negando la existencia de un triunfador en las elecciones y solicitó que se intensificaran los esfuerzos de los personeros, quienes son los veedores electorales encargados del conteo de votos. "No hay un ganador, sería irresponsable definir el resultado ahora", declaró Fujimori, quien también hizo un llamado a reconocer el resultado, independientemente de su naturaleza.
Para las 2:20 de la madrugada, el conteo oficial reflejaba que, con el 86.223% de las actas contabilizadas, Fujimori lideraba la contienda con un 51.007% de los votos, mientras que Sánchez contaba con un 48.993%.