La Casa Blanca notifica la conclusión de las acciones bélicas en Medio Oriente y evita solicitar nueva autorización al Congreso.
La comunicación oficial fue dirigida a Mike Johnson, presidente de la Cámara de Representantes, y a Chuck Grassley, presidente pro tempore del Senado. Con esta acción, el Gobierno se adhiere meticulosamente al umbral estipulado por la Resolución de Poderes de Guerra de 1973, la cual establece que el presidente debe obtener el consentimiento del Congreso o poner fin al uso de las fuerzas armadas después de transcurrido el plazo de dos meses desde la notificación del inicio del conflicto armado.
La legislación, promulgada durante la era del conflicto en Vietnam para restablecer el control del Congreso sobre las decisiones bélicas, requiere que el presidente suspenda el uso de las Fuerzas Armadas en dicho intervalo, a menos que el Legislativo declare formalmente la guerra o autorice una extensión de hasta 30 días para facilitar una "retirada ordenada" de las tropas. Según información proporcionada por Infobar, el Congreso no adoptó ninguna de estas medidas: el Senado rechazó por sexta ocasión el pasado jueves una iniciativa demócrata destinada a detener el conflicto, mientras los legisladores abandonaron Washington ese mismo día para disfrutar de una semana de vacaciones.
La administración argumenta que el plazo mencionado no es aplicable, dado que las hostilidades cesaron efectivamente cuando se instauró un frágil cese al fuego a principios de abril. En la misiva, Trump afirmó: "No ha habido intercambio de disparos entre las Fuerzas Armadas de Estados Unidos e Irán desde el 7 de abril de 2026. Las hostilidades que iniciaron el 28 de febrero de 2026 han cesado". El secretario de Defensa, Pete Hegseth, corroboró esta postura ante el Congreso el jueves, afirmando: "Estamos en un cese al fuego actualmente, lo que, según nuestra interpretación, significa que el cronómetro de 60 días se pausa o se detiene".
Expertos en temas militares y legales han manifestado que la ley no contiene ninguna disposición que respalde dicha interpretación. El senador demócrata Tim Kaine respondió directamente a Hegseth durante la audiencia, expresando: "No creo que el estatuto respalde eso". Su colega, Richard Blumenthal, de Connecticut, fue aún más contundente en las redes sociales: "No existe un botón de pausa en la Constitución ni en la Ley de Poderes de Guerra. Estamos en guerra. Llevamos 60 días en guerra. El bloqueo por sí solo es un acto de guerra continuo".
En su misiva, Trump admitió que la amenaza iraní "sigue siendo significativa" a pesar del cese al fuego, y que las operaciones militares tienen como objetivo "asegurar una paz duradera". Esta declaración contrasta con la afirmación de que las hostilidades han "terminado", dado que la Armada de Estados Unidos mantiene un bloqueo activo para evitar que los petroleros iraníes naveguen, mientras Irán conserva el control sobre el estrecho de Ormuz.
Al abandonar la Casa Blanca en dirección a Florida el viernes, Trump desestimó la necesidad de buscar la aprobación del Congreso, apelando al precedente: "Ningún otro presidente lo ha solicitado antes. Nunca ha sido requerido anteriormente. ¿Por qué deberíamos ser diferentes?". Además, reiteró que la situación actual no requiere un nuevo marco legislativo.