Irán confiscó dos buques en el estrecho de Ormuz tras el anuncio de bloqueo por parte de EE.UU.
Irán ha llevado a cabo la confiscación de dos embarcaciones en el estratégico estrecho de Ormuz en un contexto de creciente tensión geopolítica, reafirmando así su dominio sobre esta crucial vía marítima para el comercio internacional. Este acontecimiento se produce en un momento en que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció la suspensión indefinida de ataques, aunque reiteró la continuación del bloqueo comercial impuesto a Irán.
Sin embargo, los altos funcionarios iraníes no han aceptado ninguna extensión de la tregua, y han expresado su descontento respecto a la decisión de Trump de mantener el bloqueo naval, que consideran un acto de guerra. El presidente del Parlamento iraní y principal negociador, Mohammad Baqer Qalibaf, declaró que un alto el fuego efectivo sólo sería viable si se levantara dicho bloqueo.
La reactivación del tráfico en el estrecho de Ormuz, que representa aproximadamente una quinta parte del comercio global de petróleo, resulta inviable bajo las circunstancias actuales, lo que Qalibaf describió como una violación manifiesta del alto el fuego a través de sus publicaciones en redes sociales.
“No has logrado tus objetivos mediante la agresión militar y tampoco los lograrás mediante la intimidación,” advirtió Qalibaf en respuesta al comunicado de Trump. El líder iraní sentenció que “la única vía es reconocer los derechos del pueblo iraní”, enfatizando la necesidad de un cambio en la postura estadounidense.
Trump, por su parte, ha mostrado vacilación en sus amenazas de atacar infraestructuras civiles en Irán, una acción que, según alertan diversas organizaciones internacionales, contraviene el derecho internacional humanitario. No obstante, se ha progresado escasamente hacia la resolución de un conflicto que se intensificó después de los ataques coordinados de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero.
Esta situación ha llevado a un estancamiento entre las partes involucradas, con el estrecho de Ormuz actualmente cerrado, lo que plantea un desafío significativo para las economías globales. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica fue responsable de la incautación de los dos buques, que fueron escoltados hasta las costas de Irán, según informes de las compañías navieras y la agencia de noticias semioficial Tasnim.