El presidente estadounidense advierte sobre posibles repercusiones si la OTAN no interviene en el estratégico Estrecho de Ormuz.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha expresado su opinión sobre la **crítica situación** en el Estrecho de Ormuz, indicando que resulta **imperativo** que aquellos que se benefician de esta vía marítima contribuyan a su seguridad. En sus declaraciones, Trump afirmó: "Es lógico que quienes se benefician del estrecho ayuden a garantizar que no ocurra nada malo allí. Si no hay respuesta, o si la respuesta es negativa, creo que será muy malo para el futuro de la OTAN".
En este contexto, el mandatario subrayó que Washington podría considerar la opción de **realizar ataques adicionales** contra la isla de Jark, que alberga infraestructuras fundamentales para la exportación de petróleo iraní. Esta isla es responsable de aproximadamente el 90% de las exportaciones de crudo de Irán, lo que la convierte en un punto estratégico de gran relevancia.
Asimismo, Trump ha manifestado su expectativa de que Pekín desempeñe un papel activo en la **desbloqueo del paso marítimo** antes de su visita programada a China a principios de abril, donde se reunirá con el presidente chino, Xi Jinping. Esta colaboración es vista como esencial para mitigar las tensiones en la región.
En sus declaraciones a Financial Times, que han sido recogidas por la Agencia Noticias Argentinas, el presidente afirmó: "Creo que China también debería ayudar, porque obtiene el 90% de su petróleo del estrecho", lo que refuerza la interdependencia económica entre las naciones involucradas.
Además, Trump insinuó que podría **retrasar su cumbre** con Xi Jinping si no se observa una respuesta adecuada por parte de China en relación con la situación en el estrecho. El mandatario enfatizó que tanto Europa como China dependen, en gran medida, del petróleo proveniente del Golfo Persico, a diferencia de la autosuficiencia energética de Estados Unidos.
Finalmente, Trump reiteró su llamado a la acción, indicando: "lo que pido es que esos países intervengan y protejan su propio territorio, porque es su territorio [...]. Se podría argumentar que quizá no deberíamos estar allí en absoluto, porque no lo necesitamos. Tenemos mucho petróleo", lo que refleja su postura sobre la intervención estadounidense en conflictos internacionales.