El presidente de Estados Unidos alertó sobre la profunda crisis de Cuba durante una reunión con líderes en Miami.
En el marco de un discurso pronunciado en Miami, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el régimen de La Habana se encuentra en una fase crítica, lo que pone en riesgo su continuidad. “Están al final del camino. No tienen dinero, no tienen petróleo. Tienen una mala filosofía y un mal régimen que lleva ahí demasiado tiempo”, declaró Trump al abordar la situación actual de la isla caribeña.
Asimismo, el mandatario enfatizó que el modelo político cubano enfrenta un contexto adverso tanto en el ámbito económico como en el energético, subrayando que el sistema vigente “no tiene futuro”.
En un giro significativo, Trump también reveló la existencia de diálogos entre su administración y funcionarios del gobierno cubano. Según sus declaraciones, estas negociaciones son impulsadas por él mismo y el secretario de Estado, Marco Rubio; sin embargo, evitó proporcionar detalles específicos sobre el contenido de dichas conversaciones.
Crisis energética y fricciones con Estados Unidos
Las declaraciones de Trump se producen en un contexto de creciente tensión entre Estados Unidos y Cuba.
En las semanas recientes, el panorama regional se transformó drásticamente tras la caída y captura del presidente venezolano Nicolás Maduro a principios de enero, un evento que tuvo repercusiones directas en el suministro energético de la isla.
Posteriormente, Washigton intensificó la presión sobre el gobierno interino venezolano para que interrumpiera los envíos de petróleo hacia Cuba, un recurso esencial para la economía cubana. Desde el 9 de enero, la ausencia de petroleros en puertos cubanos ha exacerbado la crisis energética, resultando en apagones en diversas regiones del país.
Este bloqueo energético se suma a la prolongada crisis económica que sufre la isla, caracterizada por la escasez de recursos, cortes de electricidad y un clima social cada vez más complejo.