La escalada bélica entre Estados Unidos e Irán provoca un incremento significativo en los precios de la gasolina y el diésel en el país norteamericano.
En los últimos días, se ha observado un significativo aumento en los precios minoristas de la gasolina y el diésel en Estados Unidos, fenómeno que se atribuye directamente a la escalada bélica entre el país norteamericano e Irán, un conflicto que repercute en las exportaciones globales de petróleo y combustibles. En el transcurso de la última semana, los precios de los combustibles han experimentado incrementos superiores al 10%, coincidiendo con el repunte del petróleo que ha superado los 90 dólares por barril, un nivel que no se registraba desde hace años.
Este encarecimiento de la energía representa un nuevo reto político para el Partido Republicano, liderado por el presidente Donald Trump, quien enfrenta este desafío a escasos meses de las elecciones legislativas de medio mandato programadas para noviembre. La situación actual ha generado un clima de incertidumbre que podría influir en los resultados electorales.
Durante su segundo mandato, Trump había establecido como objetivo la reducción de los costos energéticos y el fortalecimiento de la producción doméstica de petróleo y gas. Sin embargo, su gestión ha estado caracterizada por una intensa volatilidad en los mercados energéticos, en un contexto marcado por tensiones geopolíticas y transformaciones en las políticas comerciales, como la implementación de aranceles.
A pesar de que Estados Unidos se posiciona como el principal productor de petróleo a nivel mundial, el país continúa importando millones de barriles diarios, dado que es, a su vez, el mayor consumidor de crudo globalmente. Esta dualidad en la producción y el consumo resalta la complejidad del mercado energético estadounidense.
Conforme a datos proporcionados por la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA), hasta el pasado viernes, el precio promedio nacional de la gasolina regular alcanzó los 3,32 dólares por galón, lo que representa un incremento del 11% respecto a la semana anterior y el nivel más elevado desde septiembre de 2024.
En lo que respecta al diésel, este también ha experimentado un notable aumento, alcanzando los 4,33 dólares por galón, con un incremento del 15% en apenas siete días, marcando así su valor más alto desde noviembre de 2023.