Una intensa tormenta invernal crea caos en el noreste de Estados Unidos, obligando al cierre de rutas y servicios públicos.
Una severa tormenta invernal ha ocasionado la paralización de Nueva York y gran parte del noreste de Estados Unidos, provocando nevadas copiosas junto con vientos intensos y alertas de ventisca que forzaron a millones de ciudadanos a permanecer en sus hogares. Las autoridades locales han declarado estados de emergencia, interrumpiendo los servicios de transporte y advirtiendo que este fenómeno meteorológico podría transformarse en un ciclón bomba, generando condiciones climáticas potencialmente históricas.
Desde el inicio de la tormenta, millones de residentes de Nueva York y de una vasta franja del noreste estadounidense enfrentaron estrictas prohibiciones para la circulación vehicular, en respuesta a las nevadas persistentes, ráfagas violentas y una notable disminución de la visibilidad. Las autoridades han instado a la población a evitar cualquier tipo de desplazamiento no esencial.
En la noche del domingo, los dispositivos móviles emitieron alertas sonoras en toda la ciudad de Nueva York, anunciando la prohibición de circulación hasta el mediodía del lunes debido a “condiciones de ventisca extremadamente peligrosas”. Medidas equivalentes fueron implementadas en Nueva Jersey y Rhode Island, a medida que los efectos del temporal se propagaban con rapidez por la región.
El sistema tormentoso avanzó de sur a norte, con alertas que abarcaban desde Maryland hasta Maine. El Servicio Meteorológico Nacional ha alertado sobre acumulaciones de nieve que podrían oscilar entre 30 y 60 centímetros, con episodios de nevadas intensas que pueden alcanzar hasta cinco centímetros por hora y visibilidad cercana a cero.
El sector del transporte ha sido uno de los más gravemente impactados. Aeropuertos de la región han reportado cancelaciones y demoras generalizadas, mientras que en algunas áreas se ha suspendido el transporte público. Asimismo, plataformas de entrega han anunciado la interrupción de sus servicios debido a la imposibilidad de circular de manera segura por calles cubiertas de nieve y hielo.
Las autoridades han declarado el estado de emergencia en ciudades como Nueva York y Filadelfia, así como en múltiples estados del noreste, activando planes de contingencia y preparación. “Esperamos que las condiciones cambien drásticamente al avanzar la noche”, indicó el meteorólogo Frank Pereira, quien detalló que la tormenta podría convertirse en un ciclón bomba, un fenómeno que se produce cuando la presión atmosférica desciende al menos 24 milibares en un periodo de 24 horas. “Creemos que cumplirá con esa definición cuando el evento finalice”, añadió.
El impacto de este temporal ha perturbado también las actividades educativas y culturales. Las escuelas públicas de Nueva York y Boston han cancelado las clases presenciales, mientras que Filadelfia ha optado por impartirlas de manera virtual. El alca