El gobernador de Jalisco implementa el Código Rojo tras intensos tiroteos y explosiones en diversas localidades.
Las redes sociales han sido testigos de una proliferación de videos que documentan escenas de violencia urbana, caracterizadas por ráfagas de armas automáticas, incendios de vehículos de transporte público y la presencia de grupos armados que han tomado el control de arterias principales en una ostentosa demostración de poder por parte de la organización criminal.
La ofensiva perpetrada por el cártel se ha extendido más allá de Puerto Vallarta, alcanzando rápidamente al menos cinco estados adyacentes, lo que indica una estrategia coordinada en respuesta a la reciente eliminación de su líder.
El modus operandi evidenciado en las grabaciones muestra a individuos encapuchados despojando a civiles de sus vehículos para utilizarlos como barricadas incendiarias, lo que pone de manifiesto la creciente audacia de los atacantes.
Se han reportado ataques armados directos contra las fuerzas de la Guardia Nacional en la carretera a Chapala, así como emboscadas a efectivos de la policía estatal y municipal en puntos estratégicos de Guadalajara, incluyendo Calzada del Ejército y Revolución.
Ante la gravedad de los eventos atribuidos al Cártel de Jalisco Nueva Generación, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, ha declarado formalmente el Código Rojo, una medida que conlleva el despliegue total de las fuerzas de seguridad y la suspensión de actividades civiles en la región.
Como resultado de esta situación, las rutas de acceso se encuentran paralizadas y numerosos eventos masivos han sido cancelados, dejando al estado en un estado de tensa calma mientras las autoridades luchan por restablecer el control de las áreas dominadas por el cártel.