La policía británica ha confirmado que el hermano del rey Carlos III ha sido liberado tras una detención en relación con el caso Epstein, iniciando así un proceso judicial en su contra.
El príncipe Andrés fue liberado el jueves por la tarde después de haber permanecido 11 horas en la comisaría de Aylsham, Norfolk, en el contexto de una investigación que indaga sobre presunta mala conducta en el ejercicio de un cargo público vinculada al posible envío de información confidencial al fallecido financista Jeffrey Epstein, quien fue acusado de tráfico sexual. La policía británica confirmó que el príncipe quedó “en libertad bajo investigación”.
La imagen del hijo de la reina Isabel II saliendo en un vehículo policial representa un hito sin precedentes para la monarquía contemporánea británica, dado que por primera vez un miembro de la familia real ha sido detenido, trasladado a una comisaría y sometido a los procedimientos ordinarios aplicables a un sospechoso.
Las autoridades explicaron que el príncipe Andrés fue liberado bajo la figura legal de “released under investigation”, lo cual implica que, aunque no ha sido formalmente imputado, tampoco ha sido desvinculado del caso y podría ser citado nuevamente para interrogatorios o incluso arrestado si emergen nuevas evidencias.
La investigación se centra en las alegaciones de mala conducta en el ejercicio de un cargo público durante su periodo como enviado comercial del Reino Unido. Los investigadores están revisando correos electrónicos que lo podrían vincular directamente con el estadounidense Jeffrey Epstein.
Documentos en posesión de la investigación sugieren que el príncipe habría compartido información sensible relacionada con visitas oficiales y potenciales inversiones internacionales. Entre los informes mencionados se incluyen detalles sobre viajes a Asia y datos estratégicos sobre proyectos en Afganistán.
Fuentes policiales han indicado que el exduque fue sometido a los procedimientos estándar, que involucran la toma de huellas dactilares, fotografías y su permanencia en una celda común. Las autoridades podían retenerlo por un máximo de 24 horas sin presentar cargos formales.
El subjefe policial, Oliver Wright, ha confirmado la apertura formal de la causa y ha subrayado que el proceso apenas comienza. “Entendemos el enorme interés público y proporcionaremos actualizaciones en el momento oportuno”, afirmó. La salida de la comisaría no concluye el episodio; por el contrario, representa el inicio de una nueva fase judicial en la que Andrés, aunque en libertad, sigue siendo considerado un sospechoso.