El ex presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arremetió contra el espectáculo de Bad Bunny en el Super Bowl, generando un debate sobre música y cultura.
"El espectáculo de medio tiempo es absolutamente inaceptable, uno de los peores en la historia reciente. Carece de sentido y representa una afrenta a la grandeza de América, lo cual no se alinea con nuestros estándares de éxito, creatividad o excelencia", afirmó el ex presidente Donald Trump en una publicación que se volvió viral en cuestión de horas.
Además, en su mensaje, Trump extendió su crítica al idioma utilizado durante el show y a la producción visual del evento. "Nadie entiende lo que este artista está diciendo y la coreografía resulta desagradable, especialmente para los jóvenes espectadores que siguen el evento en Estados Unidos y a nivel global", comentó, tal como reporta el portal de Todo Noticias.
El ex mandatario no escatimó en palabras al calificar este espectáculo como una ofensa para el país. Adicionalmente, realizó cuestionamientos hacia la NFL, sugiriendo la necesidad de modificar la reciente regla del kickoff, y concluyó su declaración con su conocido lema político.
La reacción de Trump se produjo en un contexto de intenso debate público. La elección de Bad Bunny como protagonista del espectáculo de medio tiempo había suscitado controversias previas, especialmente por ser un artista que se expresa predominantemente en español y por haber adoptado una postura crítica hacia la política migratoria estadounidense en los meses recientes.
Previo al evento, al recibir un galardón en los Grammy, el cantante expresó: "No somos salvajes, no somos animales, no somos extraterrestres. Somos humanos y somos estadounidenses", en una clara alusión a la temática migratoria que atraviesa el país.
Durante su actuación en el Super Bowl, Bad Bunny se abstuvo de realizar comentarios políticos directos y se centró en celebrar sus raíces puertorriqueñas. No obstante, una de sus frases en el escenario encapsuló el espíritu de su presentación: "Lo único más poderoso que el odio es el amor".
Las afirmaciones de Trump no solo intensificaron la controversia en torno al espectáculo sino que también situaron al evento en el epicentro de un nuevo debate donde convergen el entretenimiento, la identidad cultural y la política, en uno de los eventos televisivos más seguidos a nivel mundial.