El presidente Donald Trump firmó un decreto que incrementa en 80 mil toneladas las importaciones de carne vacuna argentina debido a la insuficiencia del mercado interno estadounidense.
En un reciente movimiento estratégico, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, formalizó la firma de un decreto que incrementa de manera notable el volumen de importaciones de carne vacuna argentina. Este decreto quintuplica la cantidad de carne magra asignada a la Argentina, reflejando una respuesta a la demanda interna que se percibe como insatisfactoria.
El decreto establece que “Tras considerar la información proporcionada por el Secretario de Agricultura y otros datos pertinentes, concluyo que las importaciones de recortes de carne vacuna magra en los Estados Unidos están actualmente sujetas al cupo arancelario (TRQ) para carne vacuna. Determino que el suministro de recortes de carne magra o productos agrícolas directamente competitivos será insuficiente para satisfacer la demanda interna a precios razonables debido a un desastre natural y una disrupción significativa en el mercado nacional”, se detalla en el texto oficial.
El mandatario estadounidense subrayó que es “necesario y apropiado aumentar temporalmente la cantidad de importaciones de recortes de carne magra sujetas a la tasa arancelaria dentro del cupo establecido bajo el TRQ para carne vacuna”. A su vez, se determinó que “corresponde asignar la totalidad de la cantidad adicional dentro del cupo a la Argentina”, lo que significa que se asignarán 80.000 toneladas adicionales al mercado argentino.
El canciller argentino, Pablo Quirno, destacó que “Tal como anticipamos, se acaba de publicar la Decisión Presidencial de los Estados Unidos que otorga a la Argentina 80.000 toneladas adicionales de carne, que se suman a las 20.000 ya vigentes. Esto permite incrementar en cerca de USD 800 millones las exportaciones argentinas”.
Este incremento en el cupo de importación representa una oportunidad significativa para el sector agroindustrial argentino, dado que se espera que este flujo adicional de carne vacuna contribuya a la estabilidad económica de la región. Por lo tanto, la medida se considera un paso positivo en el fortalecimiento de las relaciones comerciales entre ambos países.
En un contexto global marcado por desafíos en la cadena de suministro y fluctuaciones en los precios agrícolas, la decisión de la administración Trump podría tener un impacto trascendental en el futuro del comercio bilateral y en la economía argentina, al mejorar las condiciones para la exportación de carne vacuna.