El líder supremo iraní advierte que un conflicto bélico con Estados Unidos podría desencadenar una guerra regional.
Durante un discurso oficial, el líder supremo de Irán, Alí Jamenei, respondió a las recientes amenazas emitidas por el gobierno de Estados Unidos, subrayando que el despliegue de naves militares en el área no logra intimidar a la nación persa. "Los estadounidenses deben saber que, si inician una guerra, esta vez será una guerra regional", declaró Jamenei, según los informes de la agencia Tasnim.
Además, en su intervención, el ayatolá enfatizó que, aunque su administración no tiene la intención de provocar un conflicto armado, "dará un golpe firme a cualquiera que le ataque". Estas declaraciones se producen en respuesta a la postura de la Casa Blanca, que no descarta la utilización de la fuerza militar si no se alcanza un acuerdo sobre el programa nuclear de Irán.
Washington, tras haber llevado a cabo bombardeos en territorio iraní durante la denominada Guerra de los 12 Días en junio pasado, ha movilizado recientemente una flota que supera en dimensiones a la enviada anteriormente a Venezuela.
Respecto a la presión militar impuesta por la administración de Donald Trump, Jamenei fue rotundo al afirmar que las demostraciones de poderío naval no impactan en el ánimo social de su país: "Este señor afirma constantemente que han enviado portaaviones y demás. Con estas amenazas no se puede asustar al pueblo iraní".
Asimismo, denunció que las recientes protestas antigubernamentales que se registraron entre diciembre y enero fueron, en realidad, un intento de desestabilización orquestado desde el exterior.
Para el ayatolá, el carácter de las manifestaciones fue inequívoco y comparable a una asonada militar. "Por eso atacaron a la Policía, a centros gubernamentales, a las fuerzas de la Guardia Revolucionaria, a bancos y mezquitas, e incluso incendiaron el Corán."