21/01/2026

El ciclón Harry provoca estragos en el sur de Europa con evacuaciones masivas

Los efectos devastadores del ciclón Harry han desafiado la capacidad de respuesta de los sistemas de Protección Civil en el sur de Europa, con un enfoque en la mitigación de daños y la reactivación de servicios esenciales interrumpidos.

En Grecia, las entidades meteorológicas han emitido alertas de alto riesgo a causa de una combinación severa de precipitaciones intensas, nevosidad y vientos huracanados que han afectado considerablemente a diversas regiones del país. El incidente más trágico se registró en la península del Peloponeso, donde un miembro de la guardia costera falleció mientras realizaba labores de protección de embarcaciones ante la furia del mar.

En la capital Atenas, múltiples líneas de metro se vieron obligadas a interrumpir su servicio debido a inundaciones en los túneles, lo que generó que varios barrios costeros enfrentaran calles anegadas y sótanos completamente inundados. Regiones extensas como Ática, Beocia y el Peloponeso permanecieron bajo alerta roja, aconsejando a la población evitar desplazamientos innecesarios.

Por su parte, en Italia, el fenómeno meteorológico desencadenó condiciones climáticas extremas que llevaron a las autoridades a implementar medidas preventivas. Las áreas de Sicilia, Calabria y Cerdeña fueron declaradas en máxima alerta debido a la combinación de vientos que alcanzaron velocidades de hasta 150 km/h, lluvias torrenciales y marejadas con olas de hasta 10 metros de altura en ciertas localidades.

En respuesta a la adversidad climática, cientos de familias fueron evacuadas de sus hogares para protegerlas de posibles inundaciones. Asimismo, las autoridades ordenaron el cierre de instituciones educativas y servicios públicos en diversas localidades, con el objetivo de minimizar riesgos durante el periodo de inclemencias. En Sicilia, más de 200 personas fueron evacuadas como medida preventiva, y los equipos de emergencia realizaron intensas labores para asegurar infraestructuras y vías de comunicación afectadas por el avance del ciclón.

Las condiciones adversas también han generado un impacto significativo en la infraestructura regional, evidenciando la necesidad de un enfoque más robusto en la planificación de la respuesta a emergencias. Las autoridades están evaluando la situación para implementar mejoras en los sistemas de alerta y respuesta ante futuros fenómenos meteorológicos de esta magnitud.

Por último, las comunidades afectadas continúan recibiendo asistencia humanitaria mientras se llevan a cabo esfuerzos para restablecer los servicios básicos interrumpidos. La colaboración entre diferentes entidades gubernamentales y organizaciones no gubernamentales es crucial para superar esta crisis y garantizar la seguridad de la población vulnerable.